Archivo de la Categoria ‘Viajero virtual’

Navegar y leer

Miércoles, 16 Julio, 2008

 

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“Estoy sentado. Leo a un poeta. Hay mucha gente en la sala, nadie lo diría. Están en el interior de los libros”. Rainer M. Rilke 

Tras un año de duro trabajo, siempre es bueno recordar que debemos iniciar una etapa de descanso vacacional. Propongo navegar y leer al mismo tiempo a través de nuestra realidad virtual, sumergirnos en el mundo de la blogosfera, explorar ratos de lectura donde las hojas pasen a ritmo del “clic” del ratón. Hemos hablado en muchas ocasiones de los cambios en nuestra forma de leer, y ¿por qué no, ahora, invitarles a leer algunas de las páginas interesantes que circulan por el ciberespacio? El viajero virtual les aconseja que no dejen de pasar por el blog de Justo Serna, “la microhistoria de un mundo hecho pedazos”, sus reflexiones nos invitan a pensar e indagar en las complejidades del mundo actual que nos rodea, y nos hace partícipe de sus mensajes cubiertos de formas y pensamiento que, sin duda, despiertan nuestro placer a la lectura.

Mientras seguimos navegando localizamos otros blogs interesantes como el de la “Mujer en la lectura” de Cynthia literaria, una joven periodista emprendedora en el arte de la escritura, que desde Chile, nos ofrece la lectura a través de la mirada de la mujer. Otra parada en el camino de nuestro viajero virtual se localiza en blog de mi amigo Juan Navidad, creatividad, originalidad y un lugar de ensueño donde las palabras cumplen la función de crear imaginación. El blog de los profesores de universidades de Argentina, Brasil y Colombia, ruta de interesante lectura. Exploren, pues, el mundo de la blogosfera y naveguen este verano por sendas distintas.

Releer viejas lecturas es otra magnífica propuesta, recordaba ahora, al personaje de Maurice Blanchot que era atrapado entre las palabras de una página del libro donde percibe en su cuerpo la extraña sensación de sentirse observado por una palabra. Ocurre entonces algo sorprendente: las palabras se comportan como seres vivos llegando al extremo de no permitirle retirar la mirada: “las palabras se apoderan de él y comenzaba a leer” (Blanchot, Maurice, Thomas el Obscuro, Valencia, Ed. Pre-Textos, 1982, pp. 20-24). 

Leamos, pues, de forma desordenada, bien sea navegando por la red sobre las líneas de un blog, como a través de un libro electrónico o impreso. Cualquier forma es válida para volver a la imagen de lectura solitaria y silenciosa donde, en un intervalo de tiempo, caben muchas voces, incluso la del propio lector. 

La poesía

Jueves, 29 Marzo, 2007

 “En la poesía el hombre se une a los fundamentos de su existencia. Ser humano es ser una conversación.” Heidegger

cielbhombre.jpg El viajero virtual siguió los pasos del poeta y observó…

El poeta desnudaba los libros de la estantería con su mirada buscando algo que pudiera calmar aquella terrible escena de vacío, de silencio interno. El problema era que seguía soñando. Soñaba y protagonizaba grandes hechos en su mente. El poeta sentía, inexorablemente, que los parajes cantados por los poetas ya no eran los mismos. Escribir un gran libro, hablar duro y atreverse. Eso sobre todo, atreverse y escribirlo… Los ojos del poeta, seguían incesantemente abiertos, como si carecieran de descanso sus párpados, necesita mirar el mundo y comprenderlo. La anarquía vital y mortal, con su secreto y terrible gobierno. El deshielo del mundo. La ansiedad de ver a los hombres y sus afanes, las estrellas, las olas, las nubes en su volteo, el amor, la felicidad, la tristeza, la decepción, intentaba a través de su mirada observarlo todo y escribir.

Entonces lee:

“Que cada palabra lleve lo que dice.
Que sea como el temblor que la sostiene.
Que se mantenga como un latido.

No he de proferir adornada falsedad ni poner tinta dudosa ni añadir
brillos a lo que es.
Esto me obliga a oírme.
Pero estamos aquí para decir verdad. Seamos reales.
Quiero exactitudes aterradoras.
Tiemblo cuando creo que me falsifico.  Debo llevar en peso mis palabras. Me poseen tanto como yo a ellas… “(Rafael Cadenas) 

El poeta, se pregunta ¿para qué sirve la poesía?…

Para escapar de situaciones límite hombres y mujeres recurren a la fantasía, recurren a la necesidad de evadirse, ¿puede ser la poesía una evasión? Al parecer, la búsqueda de la palabra adecuada es un trabajo propio del poeta que se detiene en cada palabra para determinar si cabe, el sentido de su poema en el universo. Tal vez, como en Gustave Flaubert, la poesía busque esa preocupación por las palabras que aporten el preciso significado de aquello que se quiere transmitir. ¿En qué medida podemos expresarnos nosotros mismos; en qué medida el lenguaje hace justicia al mundo? Es difícil delimitar la frontera entre palabra y pensamiento, porque el pensamiento comienza en la pasión por la escritura, es decir, la escritura emerge al encuentro del pensamiento, sale al encuentro de lo pensado.

En aquel instante el poeta recordó las palabras de Octavio Paz: “busco sin encontrar, escribo a solas…” Piedra de Sol

Para Octavio Paz la poseía “no piensa embellecer la vida como piensan los estetas y los literatos, ni hacerla más justa o buena, como sueñan los moralistas. Mediante la palabra, mediante la expresión de su experiencia, procura hacer sagrado al mundo; con la palabra consagra la experiencia de los hombres y las relaciones entre el hombre y el mundo, entre el hombre y la mujer, entre el hombre y su propia conciencia. No pretende hermosear, santificar o idealizar lo que toca, sino volverlo sagrado. Por eso no es moral o inmoral; justa o injusta; falsa o verdadera, hermosa o fea. Es simplemente poesía de soledad o de comunión. Porque la poesía que es un testimonio del éxtasis, del amor dichoso, también lo es de la desesperación. Y tanto como un ruego puede ser una blasfemia.”

Los poemas responden a un estado de disponibilidad, a una capacidad de abrirse al mundo, pero ¿qué favorece esa disponibilidad? Quizás, exista un elemento en los poetas que la mayor parte de la gente ha olvidado, la capacidad de detenerse. Las prisas, el desasosiego diario, invita poco a la reflexión sobre estos temas.

En una ocasión le preguntaron a Borges ¿para qué servía la poesía? Y él respondió: “¿y para qué sirven los amaneceres?”

El viajero virtual seguía observando y preguntó al poeta, realmente, cuál era su misión.

El poeta respondió sin titubear, mientras despojaba lentamente su vista de aquellos libros:

“La misión del poeta es inventar lo que no existe. El poeta aumenta el mundo, añadiendo a lo real, que ya está ahí por sí mismo, un irreal continente… Al poeta le es dado pensar fuera del tiempo porque piensa su propia vida que no es, fuera del tiempo, absolutamente nada… Diríase que llevamos dentro, inadvertida, toda futura poesía y que el poeta, al llegar, no hace más que subrayarnos, destacar a nuestros ojos lo que ya poseíamos.” José Ortega y Gasset

“La función del poeta es devolver su dignidad al lenguaje … “. Sartre

El viajero virtual satisfecho persiste en su búsqueda de lecturas, la poesía no necesita de algo específico, le deja la sensación de que habla de cosas inmensas, inconmensurables. Al parecer la vida está guiada por un plan poético plasmado como en una partitura que ha de cumplirse.

El poeta responde:

“(…) Ver en la muerte el sueño, en el ocaso un triste oro, tal es la poesía  que es inmortal y pobre. La poesía vuelve como la aurora y el ocaso…

También es como el río interminable que pasa y queda y es cristal de un mismo Heráclito inconstante, que es el mismo y es otro, como el río interminable” Jorge Luis Borges 

“(…) Contra el silencio y el bullicio invento
la Palabra, libertad que se inventa y me inventa cada día… ”
Octavio Paz

Tal vez, ustedes puedan continuar la historia del viajero virtual…

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Web recomendada: Poesía Contemporánea

 Lecturas Recomendas:

 Poemas de William Baecker 

Revista de poesía y creación: La sombra del membrillo

20 poemas de Pablo Neruda (texto signado).

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Premios Literarios. Convocatoria de poesía