¿Qué es el miedo?
Jueves, 2 Abril, 2009Por la noche
Dios de la soledad
dame el silencio preciso
para escuchar tu nada
Miguel Veyrat
Me asomo de nuevo al blog con la reflexión sobre una lectura que me ha estremecido. La periodista M. Antonia Sánchez-Vallejo comenta en su artículo “La cultura del luto vive su propia revolución”: “En poco tiempo, España ha encerrado en un cajón la muerte y casi todo lo que la rodea”. ¿Un cambio cultural del concepto? ¿o algún tipo de huida por el propio miedo?
La cultura del luto, que alude M. Antonia Sánchez, ha cambiado. Efectivamente, los cambios culturales a los que se refiere M. Antonia, son ciertos, de un modo u otro, la cultura del luto ha cambiado. Los largos meses de negro han abreviado su espera por el convencimiento de que el dolor debe subsanarse de forma rápida, habituarse en breve espacio de tiempo a la nueva circunstancia. El dolor ya no se afronta del mismo modo. No sé si esto era realmente bueno o no. Sin embargo, creo que, en esencia, los pensamientos sobre la muerte están íntimamente ligados al concepto del miedo.
El ser humano se rinde a su propia fragilidad, una fragilidad intrínseca en todos nosotros. Es el estremecimiento del ser, que Foucault describió como “la inquietud en sí”: el sentimiento del miedo. Cuando nuestra conciencia advierte que puede existir el desamparo, entonces entramos en el abismo del miedo, nos introducimos en lo terriblemente desconocido.
La literatura nos ha dado a lo largo de su historia múltiples versiones sobre el miedo. Observar y describir el terror a lo desconocido, el uso de la imaginación del hombre frente a lo bello y lo terrible. Son numerosas las muestras literarias; algunas surgieron con la novela gótica: de Mathew G. Lewis, El monje-1794; Melmoth el errabundo-1820, de Charles Maturín, etc. Podemos recordar también, “Los Cuentos de miedo” (1809-1849) de Edgar Allan Poe, fruto de aquellas historias tenebrosas que le narraban de niño. Sugerir reflexiones sobre el tema puede dar toda una cascada de impresiones e ideas. Pero mi reflexión no pretende analizar el denso material literario, tan sólo acercarnos al profundo cambio que la sociedad actual ha generado sobre el concepto de miedo. Internet también está presente en este nuevo concepto: ahora nuestra percepción sobre la vida muestra una enorme velocidad que proyectamos en la educación, la política y en nuestras actuaciones diarias. Como expresa la poesía de Pilar Bravo en su poema: “El Miedo. Vivimos en un ensueño de seres derrotados de fantasmas fugaces (…)”
A pesar de todo, seguimos guardando la vida de una forma u otra en álbumes de fotografías, cartas y objetos que nos recuerdan de alguna forma un tiempo pasado. Seguimos, pues, acumulando una memoria del tiempo. Intentamos preservar la vida, pero el tiempo es implacable y transpira rápido. En definitiva, algunas veces, está velocidad produce alivio, y en otras, miedo.
—————————————-
Lecturas recomendadas:
Miguel Veyrat: Paulino y la joven muerte. Hoy en el blog de Santos Domínguez. No se pierdan su lectura.