Locura, Literatura y Vida

“Aquí le tenían por discreto y allí se les deslizaba por mentecato, sin saber determinarse qué grado le darían entre discreción y locura”. Miguel de Cervantes

Aunque los días suelen pasar rápidamente y las tareas cotidianas convertirse en hechos diarios sin importancia, el otro día ocurrió algo insólito. Mientras mi familia cenaba, el televisor no dejaba de dar noticias atropelladamente, con el denominador común de tratarse de tragedias y hechos negativos; por supuesto que esto no era lo verdaderamente extraño, lo especialmente insólito fue mi deseo de detener el tiempo, que aquella pesadilla que estaba escuchando no fuera real. Mi familia, que está acostumbrada a dialogar, seguía haciéndolo sin importarle nada lo que emitía el dichoso aparato de televisión. Pensé que todo esto no podía ser lo habitual, no podía formar parte de nuestra vida diaria, digerir cada día este tipo de información no tendría que ser sano mentalmente para nadie. Debería detenerse tanta locura y nosotros deberíamos tener la capacidad de rebobinar nuestro mundo, obligarnos a analizar cuáles han sido las claves de nuestra existencia para alcanzar este grado de irracionalidad. Intentar preguntarnos si hay algún tipo de resquicio renovador en la naturaleza humana, para regresar al viejo camino, que desde la Antigüedad, ha recorrido el hombre una infinidad de veces buscando el sentido de la vida, para poder reflexionar ahora sobre las cenizas de nuestro caos continuo. 

El concepto de locura es el único que reinaba en ese pequeño instante de mi vida. Recordaba ese intento de Foucault en desvelar qué somos y cómo hemos llegado a ser lo que somos. Una antología de nosotros mismos que permita ubicar nuestros límites; por eso, hoy en este post, sólo se me ocurre hablar de la locura. 

La naturaleza literaria tampoco está lejos de la naturaleza de la locura. Recuerdo haber estudiado en el colegio “Elogio a la locura” de Erasmo de Rötterdam, entonces desconocía de qué se trataba pero aquel título me llamaba mucho la atención. Hoy voy comprendiendo sus motivos, como decía Julio Cortázar: “la locura merece ser elogiada cuando la razón, esa razón que tanto enorgullece al Occidente, se rompe los dientes contra una realidad que no se deja ni se dejará atrapar jamás por las frías armas de la lógica, la ciencia pura y la tecnología.” 

Otra locura maravillosa es la del mundo ilógico de Goya, que plasma en dos series de grabados: “Los caprichos” y “Los disparates”. Esas pinturas con los que adornó las paredes de su propia casa en las afueras de Madrid, la Quinta del Sordo, como las figuras de un sueño que, al despertar, se revelan carentes de sentido. 

La otra locura que siempre me fascinó fue la de Don Quijote. Todos conocemos su locura, ésa que surge de una lesión imaginativa en la que su alma sólo registra imágenes deformadas y distintas de las que perciben sus sentidos. Pero probablemente el problema no sea preguntarse si Don Quijote estaba loco o no. ¿Acaso la verdad sobre el ser humano y el mundo sólo pueda sobrevivir a través de la locura? ¿Por qué para este texto cervantino la vida es locura y la cordura, muerte? 

El ejercicio de la lectura lo vuelve loco, esa locura le hace perder la distancia entre la vida y la literatura. El deseo de vivir lo que ha leído le lleva a romper con la realidad, parando su propio tiempo para conseguir otro mejor. Tal vez, la búsqueda de la razón sólo produzca monstruos, pero todavía más inquietante es detenerse a pensar que nuestro mundo está lejos de ser cuerdo y que nuestra salvación consista en detener el tiempo para no caer en el delirio de un loco. 

Podríamos eternizarnos hablando de la locura y de su proyección dentro de la Literatura y la historia del pensamiento, pero ésa no es mi intención, tan sólo sugerir está pequeña pincelada para que pueda avocarnos a la reflexión. 

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18 Respuestas a “Locura, Literatura y Vida”

  1. Rosa dijo:

    Hola a todos, aunque veo que soy la primera, como tengo ahora un pequeño descanso he aprovechado para averiguar si había una nuevo post. Me parece muy interesante el tema, creo que es verdad que este mundo pierde muchas veces su sensatez.

  2. Pilar dijo:

    A finales del siglo XIX se designó como locura a un determinado comportamiento que rechazaba las normas sociales establecidas. Si tomamos este concepto, bienvenidos sean determinados locos, como aquellos que se atreven a cuestionar un orden mundial que permite sin ningún pudor que cada 15 segundos muera un niño de hambre. Mientras, los que nos consideramos cuerdos convertimos las tragedias que vemos en la tele a la hora de comer o cenar en mera conversación de sobremesa, cuando no giramos la cara simplemente.

    Por fortuna, la literatura y los foros de reflexión, como éste, nos sirven para escapar de una realidad en ocasiones asfixiante y soñar con otras posibilidades. A través de los siglos, la literatura también ha sido fuente de expresión de los locos contestatarios. Los escritores del Renacimiento crearon este tipo de personajes como forma de expresar lo que pensaban, y Shakespeare y Cervantes, a través de Hamlet y Don quijote son un ejemplo de ello. En cualquier caso, desde el punto de vista literario ha existido siempre fascinación por la pérdida de la razón, bien como libertad de expresión o como medio para traspasar las barreras de una realidad muy limitada. A algunos personajes no les queda más remedio que enloquecer porque son incapaces de enfrentarse a una situación determinada dentro de un contexto social concreto. Para otros, como don Quijote la locura es una puerta a la vida, a otra vida.

    En cierto modo, a veces nosotros deberíamos ver gigantes donde sólo hay molinos, y tener la capacidad de reinventar la realidad sin tener miedo a ser tachados de locos.

  3. Julia Puig dijo:

    Me parece una excelente reflexión, la que ha hecho Pilar. No sé, pero sin duda, fue mi estado de ánimo el que me llevo a observar todo lo que me rodeaba y a pensar en el concepto de locura. La irrupción y omnipresencia de la sociedad de información, escuchamos opiniones de unos y de otros, la información que recibimos nos captura a cualquier hora y, naturalmente, es mucha y diversa. Reflexionar a través de la Literatura ese concepto de locura me parece interesante, locos o cuerdos, las contradicciones de nuestro propio mundo.

  4. Julia Puig dijo:

    Gracias, Rosa por permanecer siempre tan atenta.

  5. Numantino dijo:

    Un autor francés, y al estilo Cervantes diré de cuyo nombre no quiero acordarme, dijo una vez que la cordura era mucho menos fascinante que la locura, ya que la cordura tiene sus límites y la locura no.

    Ayer por la noche Al Gore hablaba en mi televisor. Era entrevistado por Angels Barceló para Canal +. Acto seguido emitieron el documental que Gore a elaborado,”Una verdad Incomoda”.

    Debo decir, profesora Julia que recomiendo a todo el mundo dicho documental. Gore, entre otras muchas referencias, habla de dos profesores que en su vida marcaron un antes y un después.
    El primero era cuando él estudiaba primaria en el colegio, era un profesor de geografía. Cuando este bajó el mapamundi del dintel de la pizarra el mapa ocupó todo el espacio de la misma. Un compañero de Gore levantó la mano y le preguntó fascinado al profesor si África y Sudamérica estuvieron unidas alguna vez, ya que ambos continentes parecían que encajar como dos piezas de puzle. El profesor contestó que no! y que jamás había escuchado una estupidez tan grande. Gore contaba que su compañero de clase, aquel que pregunto, se había convertido con los años en un drogadicto y camello de su barrio. Y el profesor, en la actualidad posee un cargo de gran relevancia en la administración Bush.
    ¡Qué locura!

    El otro profesor que Gore hacía referencia fue un profesor de la Universidad a quién Gore le debe todo. Este le adentró la preocupación del Calentamiento Global.
    En resumen el documental realizado con importantes investigadores de todo el planeta, plantea la escalofriante idea de que nuestra Tierra no puede más. El Calentamiento Global no hace más que crecer, la atmósfera no expulsa ya los gases que emitimos, porque son muchos esto desencadena una serie de consecuencias enormes. Los océanos se calientan tanto que provocan enormes huracanes, lluvias, tornados, mueren especies etc. Además esto hace que haga frío donde no debe hacerlo y calor donde debe hacer frío. La Tierra se rige por nuevos patrones, el agua del suelo se evapora por todo el planeta. El Polo Norte y la Antártida se deshacen a una velocidad vertiginosa. Las nuevas tecnologías, las nuevas guerras, los gases, el aumento de la población que sigue agotando los recursos naturales sin poner remedio, el gasto de agua, de luz etc. Está acabando con nuestra Tierra.
    ¡Qué locura!

    USA y China no hacen caso de Kioto y son los que más daño hacen. Fotografías de las cúspides más altas del planeta, de hace cincuenta años comparadas con fotografías recientes, se observa como apenas queda nieve. La Patagonia, los Alpes, Andes, Everest, etc.
    Gore hablaba de una conversación que el ministro de medioambiente inglés tuvo con el primer ministro Tony Blair. El primero le dijo a Blair que en cincuenta años de seguir así tendríamos que cambiar los mapas del planeta. Si la Antártida y Polo Norte continúan deshaciéndose a ésta velocidad infinidad de países desaparecerán. El agua se los tragará.
    Hará tanto calor que será insoportable y hará tanto frío que apenes se podrá respirar, cambios climáticos desastrosos
    ¡Qué locura!
    Una balanza con oro a un lado y al otro lado el planeta, hay quién escoge el oro, y deja aún lado la enfermedad de nuestra Casa, de nuestra Tierra, de ¿qué sirve el oro sin el Planeta?
    ¿Nuestros hijos, nietos, qué les dejamos?
    ¡Qué locura!

  6. J.R.García dijo:

    Pilar, cuánta razón tienes cuando dices que a veces nosotros deberíamos ver gigantes donde sólo hay molinos. Creo la idea de locura que hablamos está estrechamente unida a nuestra forma de vivir, cómo vemos nuestro entorno, nuestra sociedad, nuestros políticos, los conflictos de un mundo que no parece parar nunca. Me gustaría desearles a mis hijos un mundo más tranquilo, pero creo que la rapidez en que suceden las cosas hoy en día nos impide pensar que eso pueda ser posible.

  7. jserna dijo:

    Son tantas las informaciones que los humanos debemos asimilar que, la verdad, me sorprende cómo nuestra capacidad resiste esa suma de datos y ese flujo incesante de noticias, además trágicas. Una dieta informativa tan desastrosa como la que recibimos enloquecería si no fuera porque desechamos parte de lo que recibimos. Cuando nos sentimos agredidos con los datos que nos incomodan, cuando nos rebasa lo espantoso, oponemos resistencia: es lo que Leon Festinger llamaba la ‘disonancia cognitiva’: repudiamos lo que nos desencaja, no oímos y nos protegemos. Hay un runrún pero no captamos lo que se nos transmite.

    En cualquier caso, los medios tiene el poder de dictarnos el temario, de imponernos la agenda. Más aún, muchos hacen del caudal copioso de noticias su principal nutriente, satisfechamente ahítos, creyendo que así estarán mejor servidos: creen que la información reduce las perplejidades de la vida, la incertidumbres que tenemos de nosotros mismos, nuestra incompleta maduración. Los medios de comunicación (tan invasores) y el vértigo de sus transmisiones nos convencen de que información es saber y de que cuanto más atesoremos mejor será nuestro conocimiento. Creo, por supuesto, que hay un error de enfoque: esa voracidad genera patologías graves ya diagnosticadas, entre otras la que los terapeutas llaman la ‘information anxiety’. O la que los clásicos llamaron ‘locura’. Sobrevivimos, pues.

    Justo Serna

  8. Tallaferro dijo:

    ¡Menudo tema el que propone Julia Puig en esta ocasión! Da para muchas y variopintas reflexiones aunque yo voy a optar por una de ellas. Julia alude en su post a una escena cotidiana de cualquier familia: mientras se cena o se come, se está viendo u oyendo la televisión (raramente la radio en esos momentos) y dicho momento suele coincidir habitualmente con las noticias que, más que noticias, son una letanía de tragedias, barbaridades y mil manifestaciones de la insensatez… Parece mentira que hallamos llegado a este punto pero así es la realidad.

    Muchos se rasgan las vestiduras cuando se alude a esta loca realidad del día a día aunque, sin embargo, éstos que tanto predican, luego resulta que son vivos ejemplos de todo lo contrario. La literatura, ficticia o no, refleja a veces estas “miserables manifestaciones de la conducta humana” y muy especialmente los medios de comunicación: nada importa o nada parece importar más que la cuenta de resultados y, muy especialmente, los beneficios a obtener.

    Por favor, ¿hay alguien que pueda o sea capaz de poner un poco de cordura en tanto desatino? Soy escéptico pero espero y confío que aún estemos a tiempo.

  9. Julia Puig dijo:

    Buenas tardes a todos, y gracias por vuestras intervenciones, me parecen todas excelentes, con ellas el post adquiere sentido.

    Como bien nos recuerda el profesor, Justo Serna, identifico mi grado de saturación con el de la denominada “disonancia cognitiva” de Leon Festinger. Nuestra sociedad se ha adaptado a un ritmo muy veloz a las nuevas tecnología, a todo un conjunto de medios de comunicación no comparable con ninguna época de nuestra historia reciente. ¿Cuáles serán las consecuencias en las generaciones futuras? Creo que podríamos ofrecer parte de la respuesta por nuestras propias vivencias, pero ignoro qué tipo de sociedad se irá fraguando en el futuro.

  10. Julia Puig dijo:

    Tallaferro, tal y como nos dices, el tema da para muchas y variopintas reflexiones. Todos y cada uno de nosotros percibimos el mundo de forma distinta, cada uno de nosotros interpretamos nuestra locura diaria de una determinada manera. Numantino, nos ofrece su propia perspectiva de la locura; los atropellos de un mundo donde atesorar información es adquirir saber, pero estoy totalmente de acuerdo con Justo, creo que esto es simplemente “un error de enfoque”.

  11. J.R. García dijo:

    No puedo estar más de acuerdo con todo lo que se está exponiendo. Realmente, cada uno de nosotros asimila la información de un modo. El otro día escuché en el telediario que un hombre en el metro agredió a una chica, sin motivo, simplemente se levantó de su asiento y se lanzó a ella para agredirle. Los telediarios están ofreciendo últimamente, la mayor parte de su corto espacio de tiempo, a una serie de informaciones todas ellas relacionadas con sucesos, no importa de qué se trate, la lista de sucesos sobre violencia domestica, sobre barbaridades diarias es continúa. Entiendo, que debemos estar informados de nuestro mundo, pero abordar diariamente este enjambre de “locura” provoca, desde luego, ganas de salir corriendo y de rechazar lo que se escucha por pura saturación.

  12. Rosa dijo:

    Hoy leyendo la prensa he leído un titular que no tiene desperdicio: Alerta contra los “niños de souvenirs”, al parecer se ha pasado de no adoptar o incluso a tener vergüenza de hacerlo a ser una práctica demasiado habitual. Ahora la adopción en países extranjeros se ha puesto de moda, ¿souvenirs? Me parece un poco fuerte este tipo de calificativo, pero no sé, tendrán su juicio de valor los expertos para poder decir esto. Lo único que pienso es que una verdadera locura este mundo en el que vivimos, creo que son demasiadas las noticias negativas que recibimos y canalizarlas día a día es complicado, pero así es nuestro tiempo.

  13. J.R. García dijo:

    Realmente son escalofriantes alguno de los titulares que nos encontramos a diario en nuestros medios de comunicación. Me parece terrible hablar de “niños de souvenirs” para referirse a la adopción, así están las cosas.

  14. El Lector dijo:

    Interesante lectura:

    Entre razón y locura : reducción al absurdo o un lugar para la ironía /Blanca Acinas Lope. Puede ser consultada dentro de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes en: http://www.cervantesvirtual.com/FichaObra.html?Ref=18665

  15. El Lector dijo:

    Otra sugerencia de lectura:
    “Locos cuerdos y cuerdos locos en obras de Buero Vallejo, Böll y Dostoyevski ” /Cristina Naupert.
    Puede consultarse también dentro de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes en: http://www.cervantesvirtual.com/FichaObra.html?Ref=18672

  16. Rosa dijo:

    Muy buenas lecturas, pero ¿dónde están todos…? parece que estamos todos un poco liados y seguimos con nuestra locura diaria.

  17. Pilar dijo:

    Es verdad, parece que estamos todos inmersos en esta locura diaria que conforma nuestra vida. Hoy en día, en ocasiones es difícil discernir si estamos viendo un informativo o un programa de esos que se nutren de imágenes y titulares impactantes. Creo que desde el mundo de la comunicación se debería replantear el tratamiento que se da a las noticias de sucesos. Y tal vez el primer paso debería ser simplemente no dar ciertas informaciones o reducir gran parte de su contenido. Por desgracia, muchas historias se repiten más de una vez al día y lo único que logramos con su reiteración es intoxicarnos de morbo e insensibilizarnos respecto a las escenas más crueles o violentas.

    Por otra parte, tampoco abogo por la supresión total de estas noticias, ya que muchas veces el simple hecho de la repetición de informaciones puede llevar a una concienciación y movilización social positiva. Pero, insisto, creo que en el periodismo de sucesos sobre impacto y falta reflexión. Succionamos informaciones de crímenes, maltratos y otras agresiones cómo si nos fuera la vida en ello. Nos hemos acostumbrado a ser espectadores de lo que se considera la vida misma. Mientras, somos conscientes de que cada día los más pequeños interiorizan las imágenes de un mundo mostrado como tremendamente violento. Y no nos engañemos, la violencia sólo genera violencia. Y al final, a veces inconscientemente, nosotros mismos propiciamos esa locura insana que nos invade por doquier.

  18. Julia Puig dijo:

    Buenas noches a todos. Perdonar mi ausencia de estos días, pero ha sido precisamente la necesidad de huir de la locura diaria la que me ha llevado a esta pequeña fuga de fin de semana. Todo lo que comenta Pilar me parece más que acertado. Bueno, intentaremos seguir sobreviviendo día a día. Dentro de unos días..otro post.

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