Archivo del Mayo, 2007

Comunicación y cibercultura

Miércoles, 9 Mayo, 2007

“La vida en el ciberespacio (…) es más igualitaria que elitista y más descentralizada que jerárquica…” Mitchell Kapor

La denominada sociedad de la información, en la que estamos irremediablemente inmersos, es el resultado de la unión entre las tecnologías de la información y las telecomunicaciones que se están desarrollado desde hace ya un cierto tiempo hasta tal punto que superan las previsiones de nuestra propia imaginación.

El concepto de sociedad de la información es muy amplio de ahí que, sin duda, no se puede reflexionar en unas pocas líneas. ¿Cómo se maneja la información? ¿Cómo conseguimos asimilar la cantidad de información que recibimos a diario a través de uno u otro medio? ¿Cómo logra un político transmitir sus acciones e ideas a una sociedad tan sumamente informada? ¿Termina por convencer o alcanzamos nuestros más confusos pensamientos a golpe de saturación? Sin lugar a dudas, la importancia de la lectura, bien seleccionada, como apunta José Antonio Millán en su libro Lectura y la sociedad del conocimiento, interviene como un factor determinante. 

En un corto período de tiempo, el mundo desarrollado se ha propuesto lograr la globalización del acceso a los enormes volúmenes de información existentes en medios cada vez más complejos, con capacidades ascendentes de almacenamiento y en soportes cada vez más reducidos. La proliferación de redes de transmisión de datos e información, de bases de datos con acceso en línea, ubicadas en cualquier lugar, accesibles mediante Internet, permiten el hallazgo de otras redes y centros de información de diferentes tipos en cualquier momento Esta situación ha cambiado radicalmente la concepción de los servicios bibliotecarios, ha provocado el surgimiento de nuevas empresas y tipos de servicios de información cada vez más competentes; se conjuga la edición impresa con la digital bajo enfoques diferentes como las bibliotecas virtuales conviviendo con los sistemas automatizados de acceso a bases de datos. Toda una comunidad de servicios especializados de información y conocimiento muy útiles para captar nuestra atención en todo momento, y tal vez así, utilizarlos para los fines que convengan, obviamente, y sin necesidad de tener una prodigiosa agilidad mental, podríamos colocar de ejemplo alguna de las campañas políticas, repletas de discursos vacíos de escaso contenido informativo, pero grandilocuentes.

Todos conocemos la necesidad de comunicación entre los hombres; el género humano necesita comunicarse, pero en ocasiones los grandes volúmenes de información que se generan cada día provocan un exceso de información que merma la capacidad crítica de la sociedad. La información se crea y cuando deja de ser funcional para la comunidad que la ha generado, desaparece.Otro concepto que entra en juego en el mundo de la información y comunicación, es el de la cibercultura. Como todos sabemos, la cibercultura hace referencia a todos los cambios de índole cultural que se están generando como consecuencia de la utilización de la informática como medio de información y comunicación. La cibercultura tiene la peculiaridad de estar desprovista de centro, de líneas directrices, de entidades ligadas a un tiempo y un espacio. En este sentido, como dice P. Virilio, no se habla de cibercultura por casualidad ya que las autopistas de la información están unidas a un fenómeno de feedback, de retroalimentación, la interactividad marca el aspecto fundamental del sistema social actual.  

Pierre Lévy, filósofo y especialista del ciberespacio, en su libro La cibercultura, el segon diluvi  asegura que “cuanto más se extiende el ciberespacio más universal se convierte y menos totalizable es el ámbito informático” y, es precisamente ese ciberespacio que nos apunta Lévy el que “no genera una cultura de lo universal porque está en todas partes, sino porque su forma o su idea implican el derecho al conjunto de los seres humanos”.

Está claro que la información y la comunicación son la clave y unidos a la sociedad del ciberespacio crean una nueva forma del devenir humano. 

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Sugerencia:

En la era de la cibercultura y la comunicación no podemos excluirnos de llevar nuestra opinión a las urnas. Les invito a leer el post que Justo Serna nos brinda hoy en su blog, una buena opción de lectura al hilo de lo que hablamos aquí.

 Lectura recomendada:

Identidad, poder y conocimiento en la sociedad de la información. Introducción al estudio de la temporalidad como eje del análisis hermenéutico . Rafael Vidal Jiménez