Leer poesía, tiempo sin prisas

26 Junio 2009 por Julia Puig

poesia.jpgEl tiempo pasa inexorablemente, especialmente en Internet. Cuando leo el último post incorporado, mi concepto del tiempo se convierte en una verdadera realidad palpable. Bueno, tal vez, éste sea uno de los elementos esenciales de la vida, nuestra forma de determinar las horas, meses, semanas y años.

Ahora, para algunos, llega el tiempo del descanso; en cambio, para otros, de la renovación bajo las energías de un buen solsticio de verano. Buenas lecturas, reposo y un saludable calor que ahuyenta las horas frías del invierno. Dentro de muy poco tendremos la fortuna de contar con otro libro de poesías de Miguel Veyrat “Razón de mirlo” ed. Renacimiento, sin duda, una gran oportunidad para animarnos a la lectura poética.

razon-del-mirlo.jpgLeer la poesía de Veyrat requiere tiempo, exige reposo, momentos de tranquilidad que nos deja la claridad de pensamiento suficiente para traspasar sus palabras y sentirlas. ¿Por qué son necesarias unas horas de sosiego para leerla? Porque el sosiego invita a pensar de forma razonable, el sosiego siembra el alma de nuestra existencia diaria que acostumbra siempre a caer en las prisas. Para Miguel, es tiempo de encontrarse libre de la razón humana, como dice el profesor Santos Domínguez: “palabra del poeta se levanta en vuelo y canto -alto y hondo, oscuro y luminoso- contra la muerte”

Mediante el lenguaje el hombre crea mundos, como diría Heidegger “el habla no es un instrumento disponible, sino aquel acontecimiento que dispone la más alta posibilidad de ser hombre”. En una producción poética siempre sentiremos la sensación de “claro-oscuros” palabras que nos alumbran y nos despejan y otras que nos aturde y nos despierta sensaciones ocultas. “Unificó el poeta el mundo.” Me gustaría, pues, como aficionada a la lectura poética, compartir la felicidad de leer “Razón de mirlo”.

¿Y, ustedes, qué harán con su tiempo, este verano?

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Web recomendada:

 Nueva recomendación de lectura. Ojos de papel: Miguel Veyrat. Razón del Mirlo

Poesía española contemporánea. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

Revista Tiempo. “Miguel Veyrat: cómo escalar los Pirineos”.

Blog de Santos Domínguez.

Ojos de papel. “El fuego de la cigarra”

Literatura y blogs de viajes

12 Mayo 2009 por Julia Puig


 

El andar tierras y comunicar con diversas gentes hace a los hombres discretos

Miguel de Cervantes Saavedraliteratura-y-viajes.gif

 

Viaje y literatura han generado siempre una fuente de producción inagotable para la imaginación del ser humano. A través de Internet encontramos lecturas sugerentes de viajes que nos trasladan a escenarios distintos de los habituales e incluso consiguen recordarnos la misma emoción que cuando leíamos los relatos de Julio Verne. El viaje del tiempo ha iniciado su nueva aventura: las historias de viajes navegan en los blogs.

Los cronistas, con sus relatos sobre las conquistas, transportaron los viajes culturales a través de sus diarios; sus historias nos acercaron a nuevas realidades al mismo tiempo que satisfacían la curiosidad de las personas. Ahora, en este tiempo de tecnologías y comunicación ¿siguen interesando estas lecturas? Efectivamente, creo que sí, y así lo demuestra la gran proliferación de interesantísimos blogs de viajes.

 ¿Por qué viajamos? ¿Qué encontramos en el camino? Algunas reflexiones sobre el placer y decepción que produce viajar. Las respuestas a estas cuestiones podemos encontrarlas en un interesante libro interesante, que muy probablemente ya conozcan: “El arte de viajar”, de Alain de Botton.

Hoy les propongo leer de forma diferente: navegar, leer y viajar sobre rutas marcadas en Internet. Retomar nuestro espíritu aventurero y salir de viajes en medio de
la Red.

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Sugerencia:

Premio Desnivel de literatura de montaña, viajes y aventuras

Lugares para desconectar

¿Qué es el miedo?

2 Abril 2009 por Julia Puig

Por la noche
Dios de la soledad
dame el silencio preciso
para escuchar tu nada
 Miguel Veyrat

  

images.jpgMe asomo de nuevo al blog con la reflexión sobre una lectura que me ha estremecido. La periodista M. Antonia Sánchez-Vallejo comenta en su artículo “La cultura del luto vive su propia revolución”: “En poco tiempo, España ha encerrado en un cajón la muerte y casi todo lo que la rodea”. ¿Un cambio cultural del concepto? ¿o algún tipo de huida por el propio miedo? 

La cultura del luto, que alude M. Antonia Sánchez, ha cambiado. Efectivamente, los cambios culturales a los que se refiere M. Antonia, son ciertos, de un modo u otro, la cultura del luto ha cambiado. Los largos meses de negro han abreviado su espera por el convencimiento de que el dolor debe subsanarse de forma rápida, habituarse en breve espacio de tiempo a la nueva circunstancia.  El dolor ya no se afronta del mismo modo. No sé si esto era realmente bueno o no. Sin embargo, creo que, en esencia, los pensamientos sobre la muerte están íntimamente ligados al concepto del miedo. 

El ser humano se rinde a su propia fragilidad, una fragilidad intrínseca en todos nosotros. Es el estremecimiento del ser, que Foucault describió como “la inquietud en sí”: el sentimiento del miedo. Cuando nuestra conciencia advierte que puede existir el desamparo, entonces entramos en el abismo del miedo, nos introducimos en lo terriblemente desconocido.  

La literatura nos ha dado a lo largo de su historia múltiples versiones sobre el miedo. Observar y describir el terror a lo desconocido, el uso de la imaginación del hombre frente a lo bello y lo terrible. Son numerosas las muestras literarias; algunas surgieron con la novela gótica: de Mathew G. Lewis, El monje-1794; Melmoth el errabundo-1820, de Charles Maturín, etc. Podemos recordar también, “Los Cuentos de miedo” (1809-1849) de Edgar Allan Poe, fruto de aquellas historias tenebrosas que le narraban de niño. Sugerir reflexiones sobre el tema puede dar toda una cascada de impresiones e ideas. Pero mi reflexión no pretende analizar el denso material literario, tan sólo acercarnos al profundo cambio que la sociedad actual ha generado sobre el concepto de miedo. Internet también está presente en este nuevo concepto: ahora nuestra percepción sobre la vida muestra una enorme velocidad que proyectamos en la educación, la política y en nuestras actuaciones diarias. Como expresa la poesía de Pilar Bravo en su poema: “El Miedo. Vivimos en un ensueño de seres derrotados de fantasmas fugaces (…)” 

A pesar de todo, seguimos guardando la vida de una forma u otra en álbumes de fotografías, cartas y objetos que nos recuerdan de alguna forma un tiempo pasado. Seguimos, pues, acumulando una memoria del tiempo. Intentamos preservar la vida, pero el tiempo es implacable y transpira rápido. En definitiva, algunas veces, está velocidad produce alivio, y en otras, miedo.

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Lecturas recomendadas:

Miguel Veyrat: Paulino y la joven muerte.  Hoy en el blog de Santos Domínguez. No se pierdan su lectura.

Antonio Rodríguez Almodóvar: Cuentos de miedo ¿por qué?

Ficción o fantasía

6 Febrero 2009 por Julia Puig

fantasia.jpg¿Ficción o fantasía?, ¿palabra o cuento? ¿Qué fue creado antes? Creo que, sin lugar a dudas, todos ellos surgieron de la mente humana al mismo tiempo; uno dio paso al otro y así sucesivamente como las muñecas rusas.

El relato fantástico es tan antiguo como la historia del ser humano. Desde muy pronto fue concebido el concepto de fantasía como una actividad de la mente por medio de la cual se producen imágenes, ideas por las que huimos hacia otras realidades. Los relatos fantásticos han evolucionado según ha progresado la forma de mirar el mundo y lo realmente cierto es la necesidad del uso de la imaginación.

Para Cervantes la imaginación fue capaz de alcanzar lo imposible concibiendo al mundo imaginado en un mundo de esperanzas donde los personajes de Galatea y don Quijote pierden el eje de la realidad.

Así le ocurre también al personaje de Rosaura de Borges en “la cara de los espejos” donde la joven emprende ante el espejo una obsesiva y fantástica búsqueda tras las huellas de su novio y la realidad se sumerge en confusión y deseo de fuga. El relato finaliza atrapando a Rosaura en otra dimensión. Creo que la imaginación puede provocar el efecto que provocan los espejos, expuestos a reflejar nuestro interior. El espejo puede llegar a convertirse en el umbral, en una puerta de acceso a una realidad invertida que adquiere tras el cristal caracteres autónomos y fantásticos.

Conectar el mundo real con el fantástico puede resultar mucho más sencillo de lo que nos parece. En tiempos de crisis desarrollamos mejor la imaginación, nuestra fantasía transmite sus mejores ondas. Tal vez, por eso, la figura del héroe está impresa en la vida cotidiana como impresa está la necesidad de tenerlos. El porvenir de la ilusión que buscan los norteamericanos con Obama, ¿héroes?, ¿realidad o ficción?

La imaginación y las historias inventadas ayudan al ser humano en momentos angustiosos. Es en el siglo XIX cuando los temas fantásticos adquieren definitiva carta de ciudadanía en la literatura universal; alcanzan una mayor difusión con el apogeo de la llamada novela gótica, que exagera los detalles tormentosos y hasta grotescos. Ejemplos clásicos son El castillo de Otranto (1764), de Horace Walpole, Drácula (1897), de Bram Stoker y El monje (1796), de Matthew Lewis. Todos ellos son productos, tal vez, de esa necesidad humana de reinventar realidades.

La realidad adopta imágenes irreales, la literatura transforma esos reflejos como en un espejo y los traslada en personajes de ficción. ¿Vampiros? Por qué no. La figura del “chupasangre”, que en tiempos remotos llegó hasta Egipto y la India, pasando por Transilvania, ha aterrizado en pleno siglo XXI con un éxito editorial de fantasía. Nuestra imaginación ha convertido a nuestros “chupasangres diarios”, políticos, embaucadores de verdades, ilusionistas de la razón en simpáticos vampiros. Edward, el vampiro de la saga de la escritora Stephenie Meyer, es bello, sutil, inteligente, un seductor irresistible del que no podemos escapar. Nuestra imaginación acepta a los personajes de ficción de forma natural porque ellos son una pequeña parte de nuestros anhelos; en definitiva, forman parte de nuestra propia subconsciencia: En este sentido, quizás hablamos de la aparición del temor que Freud definía en Totem y tabú. Intentaremos pues, como don Quijote, seguir imaginando de modo conveniente, seguiremos idealizando nuestros héroes que no son menos verdaderos para quienes, como lectores, así lo creemos.

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Lectura recomendada: El blog de Santos Domínguez : En un bosque extranjero  

Curso recomendado: Unversidad de Valencia. Curso de Extensión Unversitaria“La comunicación verbal. El poder de la palabra.” Inicio del curso: 16/02/2009 Final: 27/02/2009 . Horario de tarde. Matrícula abierta

  

Internet y el Lenguaje de Signos

18 Noviembre 2008 por Julia Puig

“Lo más extraordinario es que el mundo tenga sentido”, A. Einstein

lenguaje-signos.jpgIniciar un post proponiendo la lectura de un poema a través de las páginas de Internet no sería para este blog nada original ni tema que no hubiésemos tratado anteriormente. Sin embargo, les propongo una forma de lectura diferente, utilizando no sólo Internet sino también un lenguaje distinto que no habíamos manejado en estas páginas. Leer a través del Lenguaje de Signos, en este caso español (LSE), puede ser una propuesta muy interesante o, al menos, diferente para nosotros.

Todos sabemos que la comunicación es de vital importancia en el desarrollo humano, somos seres sociales y para nuestro aprendizaje resulta imprescindible trasladar nuestros pensamientos a través de un lenguaje. Pero esas estructuras de pensamientos están siempre sujetas a las diferentes formas de sentir de cada uno de nosotros, sobre todo lo que nos rodea en la vida, las personas, los objetos etc. Colocarnos en un sistema diferente de comunicación del que habitualmente solemos utilizar siempre implica dificultad, pero especialmente implica observar el mundo desde una perspectiva distinta a la nuestra.

Hoy en día nadie pone en duda que la comunicación ocupa un lugar estratégico dentro de los nuevos modelos sociales. En este contexto, Internet ha llegado a sectores sociales proponiendo nuevas vías de socialización. Éste es el caso de la comunidad sorda. Aunque, creo que todavía queda mucho camino por hacer para que la convivencia entre la comunicad sorda y la comunidad oyente tenga lugar por medio de una perfecta comunicación que conlleve un mismo sentir y propósito. No pretendo hablar en este post de la problemática de los sordos con los oyentes, para nada, sino sólo pretendo transportar por unos instantes la brillante forma de expresar palabras en el Lenguaje de Signos.

El Lenguaje de Signos consigue trasladar la escritura desde el mundo oral y auditivo al universo sensorial de la vista, al mismo tiempo que retroalimenta al habla y al pensamiento. El camino no es ni ha sido nada fácil, marcado siempre por la dificultad, tal vez añadida, del desconocimiento entre la mayoría de la sociedad de oyentes.

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Mi propuesta de hoy, pues, es leer textos en Lenguaje de Signos a través de Internet. Intenten trasladar a sus sentidos todo el potencial que es capaz de generar la lectura de los ojos, las manos y la expresión del rostro humano. Les propongo algunos ejemplos, como la lectura de los poemas de Antonio Machado en la lengua española de signos. Resulta un ejercicio realmente extraordinario e increíble.

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Recomendación de web:

Biblioteca de Signos. En Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes

 Recomendaciones de lectura:

Recuerdo Infantil de Antonio Machado. En (LSE)

Los jóvenes y la cultura del Messenger

16 Septiembre 2008 por Julia Puig

messenger-3.jpgTras el periodo de descanso, volvemos a reiniciar este blog. Las vacaciones veraniegas han terminado para muchos, especialmente, para los estudiantes. Durante estos meses de verano los he visto de cerca conectados al ordenador, casi a diario, y el programa protagonista al que se le prestaba atención no era otro que el popular “messenger”. Toda una oleada de multimedios y de los entornos de software que están sentando las bases de una nueva era. Ahora un considerable colectivo de jóvenes ya no llegan con el “pan bajo el brazo” sino con una computadora.  

Tan sólo hace unos meses preparaba un artículo en el que intentaba reflexionar sobre algunos aspectos de la cibercultura y, en él, recordaba la definición hecha por Marc Prensky del término “nativos digitales”. Efectivamente, nuestros jóvenes adolescentes pertenecen a este grupo, nacidos e inmersos en la cultura digital, crecen rodeados de ordenadores, música e imagen digital, teléfonos móviles, entre otros. Lo cierto es que para muchos jóvenes, algunos programas como el messenger, se convierten en una herramienta vital de conexión con el mundo. Una herramienta que ha posibilitado un cambio radical en las formas de comunicación y socialización. El messenger, además, permite una comunicación continua, prolongada y, ciertamente económica, con la posibilidad de elegir con quien hablar y con quien no.  

Como dice el profesor Alejandro Piscitelli, “máquina y seres humanos parecen fundirse en un nuevo vivisistema”. ¿Nos resulta preocupante?, o sencillamente es una cuestión de donde los productos comunicacionales evolucionan desde los rígidos formatos del texto escrito (o “relatado” por el locutor) hasta llegar a convertirse en formas de comunicación originadas por la nueva era tecnológica que vive el ser humano. 

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Lecturas recomendadas en red:

Horacio C. Reggini: “Las nuevas tecnologías y la lengua”. Boletín de
la Academia Argentina de Letras.Tomo LXVI, Nº 261-262, julio-diciembre 2001. Puede consultarse en Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

Navegar y leer

16 Julio 2008 por Julia Puig

 

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“Estoy sentado. Leo a un poeta. Hay mucha gente en la sala, nadie lo diría. Están en el interior de los libros”. Rainer M. Rilke 

Tras un año de duro trabajo, siempre es bueno recordar que debemos iniciar una etapa de descanso vacacional. Propongo navegar y leer al mismo tiempo a través de nuestra realidad virtual, sumergirnos en el mundo de la blogosfera, explorar ratos de lectura donde las hojas pasen a ritmo del “clic” del ratón. Hemos hablado en muchas ocasiones de los cambios en nuestra forma de leer, y ¿por qué no, ahora, invitarles a leer algunas de las páginas interesantes que circulan por el ciberespacio? El viajero virtual les aconseja que no dejen de pasar por el blog de Justo Serna, “la microhistoria de un mundo hecho pedazos”, sus reflexiones nos invitan a pensar e indagar en las complejidades del mundo actual que nos rodea, y nos hace partícipe de sus mensajes cubiertos de formas y pensamiento que, sin duda, despiertan nuestro placer a la lectura.

Mientras seguimos navegando localizamos otros blogs interesantes como el de la “Mujer en la lectura” de Cynthia literaria, una joven periodista emprendedora en el arte de la escritura, que desde Chile, nos ofrece la lectura a través de la mirada de la mujer. Otra parada en el camino de nuestro viajero virtual se localiza en blog de mi amigo Juan Navidad, creatividad, originalidad y un lugar de ensueño donde las palabras cumplen la función de crear imaginación. El blog de los profesores de universidades de Argentina, Brasil y Colombia, ruta de interesante lectura. Exploren, pues, el mundo de la blogosfera y naveguen este verano por sendas distintas.

Releer viejas lecturas es otra magnífica propuesta, recordaba ahora, al personaje de Maurice Blanchot que era atrapado entre las palabras de una página del libro donde percibe en su cuerpo la extraña sensación de sentirse observado por una palabra. Ocurre entonces algo sorprendente: las palabras se comportan como seres vivos llegando al extremo de no permitirle retirar la mirada: “las palabras se apoderan de él y comenzaba a leer” (Blanchot, Maurice, Thomas el Obscuro, Valencia, Ed. Pre-Textos, 1982, pp. 20-24). 

Leamos, pues, de forma desordenada, bien sea navegando por la red sobre las líneas de un blog, como a través de un libro electrónico o impreso. Cualquier forma es válida para volver a la imagen de lectura solitaria y silenciosa donde, en un intervalo de tiempo, caben muchas voces, incluso la del propio lector. 

A José

20 Mayo 2008 por Julia Puig

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Un manto de niebla negra y opaca terminó con la sonrisa de nuestro primo. Fue más negra la pena que la culpa. Sin mediar razón alguna, lo mataron; el filo de un cuchillo afilado sentenció el crimen. Siento que en los ojos de nuestro mundo sólo alberga la locura, un corazón blindado que nada tiene de grandeza, únicamente soledad y espanto. El asesino es inmune a la razón, tan sólo aprende a matar. Sí lo es, sin más, la de la maldad radiante, la del crimen sin sombra ni matiz.  

No entiendo nada y nada es entendible. Tan sólo pensar que los grandes ojos azules de nuestro primo, quedarán en nuestros corazones grabados como la imagen del sobrecogimiento de la vida. En el momento del crimen, la locura desvela su íntima fusión con el horror, el horror engendrado por la locura.

La noticia nos alcanzó sin darnos tiempo a respirarla. Siempre fueron nuestros parientes de Vallmoll, cercanos y lejanos. Cruce de sentimientos que alimenta nuestra patria desde hace tiempo; emigraron del pueblo para encontrar otras vidas y otras sonrisas. Ahora sólo el recuerdo de la infancia queda en nuestras mentes. Rápida pasa la vida y rápida se la arrancaron.

Desde mundo del ciberespacio le dedico a José un canto, la poesía de Miguel Veyrat, donde “Un grito” le ayude a encontrar su camino hacia Ítaca:

Un grito

En la colina grisdonde todo fin

alcanza su principio

La aurora imita sutil lo efímero

Amablemente entona

—aquí y ahora —

esta canción

No el ala que el vuelo lleva

o la luz que cruza

la transparencia

Sin ser el vuelo ni el aroma

sino un jirón neblinoso

que el viento agita¡

Y yo escucho al fin

la voz —el grito humano

que la noche prolonga!

(Fuego del miedo que a contraluz alientallamarada de sombras)

Fronteras de lo real (Calima). Miguel Veyrat

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Hemeroteca:

En Levante-emv.com

http://www.levante-emv.com/secciones/noticia.jsp?pRef=2008051900_10_448235__Sucesos-hombre-muere-Reus-tras-perseguido-zona-ocio

La simbiosis de Internet y ética

30 Abril 2008 por Julia Puig

internet-y-etica.jpgEn muchas ocasiones hemos reflexionado sobre la Sociedad de la Información y el Conocimiento. Sin embargo, el otro día una buena amiga y contertulia habitual, me planteaba el tema desde una visión diferente ¿Hasta dónde alcanza la ética en Internet para delimitar terrenos en el tratamiento de la información? ¿Dónde están los límites éticos y jurídicos del uso de las imágenes en los medios? Nuestra amiga Pilar lleva razón; es un tema muy interesante, amplio y, sin duda, arduo de debatir.

No creo que nuestros principios éticos hayan cambiado. Sin embargo, está claro que Internet y, en general, todos los elementos que engloba la Sociedad de la Información y el Conocimiento, han abierto las grandes puertas a la polémica sobre cómo debe darse un contenido.

Una imagen puede rodar por el mundo en cuestión de pocas horas, pero hasta dónde pueden llegar sus límites. Nuestros comportamientos, tanto los más loables como los más deleznables, se ven reproducidos en la Red y en cualquier medio de comunicación abierto a las nuevas tecnologías. La imagen voraz de una catástrofe, una guerra, o como recientemente hemos visto la fotografía de un zulo diseñado por la bestialidad de un pederasta, son ejemplos de la enorme carga de noticias que recibimos diariamente. Podemos pensar que el modelo de Internet quiebra los viejos criterios para la evaluación de las relaciones sociales y éstos se ven sujetos a la creación de nuevas normas jurídicas; me parece interesante reflexionar sobre esta idea. ¿Qué opinan? ¿A quienes navegan por Internet se les debe pedir unas exigencias éticas de su profesionalidad y su responsabilidad?

La calidad de Internet y del resto de las nuevas tecnologías de la información sólo pueden conseguir su finalidad cuando los convertimos en instrumentos al servicio de una realidad más humana y, como tal, más justa. La humanidad actual ya no debe aceptar por separado la visión de futuro y la evolución de las nuevas tecnologías de la información. Pero estas tecnologías sólo encuentran sentido humano cuando mantienen un riguroso respeto por cada uno de los derechos y libertades en los que se materializa la dignidad humana.

  ¿Toda la ética de los medios de comunicación social es extrapolable a la ética de Internet? ¿La ética de Internet depende más del emisor que del receptor o navegante? ¿Es necesaria tanto una legislación como una codificación ética para la red de Internet?

Bueno, este post esta repleto de preguntas que lanzo al ciberespacio, lugar de encuentros de ideas.

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Lecturas recomendadas:

“Internet y autorregulación etico-profesional” Francisco Vázquez (Universidad Complutense de Madrid). Revista Ciberdemocracia, núm.6

“La fotografía también se sienta en el banquillo” por Rodrigo Carrizo Couto  en El País. La ética: un nuevo reto para el profesional de la información en el siglo XXI Yuniet Rojas Mesa, Guzmán Cabrales Hernánde (…).Revista Acimed

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Anuncio. Premios Literarios: La Fundación de los Ferrocarriles Españoles propone: Premios del Tren: Antonio Machado, de poesía y cuento. (2008)

Tradiciones, Folclore e Interculturalidad

27 Marzo 2008 por Julia Puig

“Cómo escuchar al otro, cómo dialogar, si sólo me oigo a mí mismo, si sólo me veo a mí mismo, si nadie que no sea yo mismo me mueve o me conmueve”. Paulo Freire.

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“Antes que los Mapuches descubrieran cómo hacer el fuego, vivían en grutas de las montañas, casas de piedras las llamaban. 

Temerosos de sus erupciones volcánicas y de los cataclismos, sus dioses y sus demonios eran luminosos. Entre estos el poderoso Cheruve. Cuando se enojaba, llovían piedras y ríos de lava. A veces el Cheruve caía del cielo en forma de aerolito. 

Los Mapuches creían que sus antepasados revivían en la bóveda del cielo nocturno. Cada estrella era un antiguo abuelo iluminado que cazaba avestruces entre las galaxias. El Sol y la Luna daban vida a la Tierra como dioses buenos. Los llamaban Padre y Madre. Cada vez que salía el Sol, los saludaban. La Luna, al parecer cada veintiocho días, dividía el tiempo en meses…”.  Los dioses de la luz. Leyenda Mapuche. Chile

Acabo de llegar a casa tras un atasco producido por el enorme tráfico de coches. Había procesión de Semana Santa. 

¿Tradición, folclore, cultura popular? Recuerdo la bonita leyenda de los Mapuches, su tradición, sus dioses y sus demonios. Es extraordinaria la capacidad del ser humano en mantener viva su memoria a través de sus tradiciones. Podemos decir que la tradición folclórica es el conjunto de textos y actividades transmitidas, muchas de ellas oralmente, que no pertenecen a nadie en concreto. Dichos textos, pueden ser cantados o relatados, cortos o largos, pero siempre vinculados a ritos de la vida cotidiana, son los legados de de nuestras tradiciones religiosas, de nuestras estructuras sociales y, en definitiva, de la complejidad del propio ser humano. 

Es interesante pararse un momento para recopilar géneros tradicionales de diferentes países, barajarlos y colocarlos en un cajón donde las mezclas populares dan paso a nuestra imaginación; entonces, no sólo salen el recuerdo de los dioses Mapuches, sino que también sale un amplio repertorio de leyendas y tradiciones. Nos sorprende el gran parecido que guardan muchos textos literarios y tradiciones orales españolas con otras internacionales. 

Creo que una buena reflexión puede ser observar no sólo nuestras tradiciones, sino aproximarnos a todo aquello que es diferente, a la gran variedad de formas de sentir y contemplar unas mismas emociones en distintas partes del mundo. En definitiva, la interculturalidad como medio de comunicación e interpretación del ser humano.

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Sugerencia. Grabación sonora:

La leyenda de la Torre. Emilia Pardo Bazán. En Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Grabación sonora .

 Lecturas recomendadas:

Cuentos tradicionales.  ; Literatura de tradición oral en la frontera del sur de Europa