<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<!-- generator="wordpress/wordpress-mu-1.2.4" -->
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	>

<channel>
	<title>Angosto Hojas Libres</title>
	<link>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres</link>
	<description>Es este un blog cooperativo de izquierdas donde todos podemos escribir los artículos que se cuelgan y todos comentar. No existe ningún tipo de censura ni limitaciones a la libertad de expresión por muy encontradas que sean las opiniones. Defendemos la profundización en la democracia, los derechos humanos, la igualdad, la libertad, la fraternidad y la justicia social.</description>
	<pubDate>Wed, 17 Mar 2010 09:21:48 +0000</pubDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=wordpress-mu-1.2.4</generator>
	<language>en</language>
			<item>
		<title>&#8220;La corrupción y la transición intransitiva&#8221;, por J. Vidal Beneyto (El País)</title>
		<link>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/17/la-transicion-intransitiva-por-j-vidal-beneyto-el-pais/</link>
		<comments>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/17/la-transicion-intransitiva-por-j-vidal-beneyto-el-pais/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 17 Mar 2010 09:14:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>pangosto</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Historia y vida.]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/17/la-transicion-intransitiva-por-j-vidal-beneyto-el-pais/</guid>
		<description><![CDATA[
El yo, ese monstruo preferible a todo&#8221; al que apostaban como emblema de la contemporaneidad, dos personalidades tan distintas y eminentes como Gide y Malraux, era una apuesta que, fueran cuales fuesen las condiciones que la acompañaban, confirmaba el imperialismo del yo en la escena de su tiempo, y culminaba el proceso de afirmación del [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/03/vidal-beneyto.jpg"  title='vidal-beneyto.jpg'><img src='http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/03/vidal-beneyto.jpg' alt='vidal-beneyto.jpg' /></a></p>
<p>El yo, ese monstruo preferible a todo&#8221; al que apostaban como emblema de la contemporaneidad, dos personalidades tan distintas y eminentes como Gide y Malraux, era una apuesta que, fueran cuales fuesen las condiciones que la acompañaban, confirmaba el imperialismo del yo en la escena de su tiempo, y culminaba el proceso de afirmación del individuo en la estructura ideológica de aquel panorama político. Lo que se tradujo en una dominación casi sin límites del individualismo, que señoreó el mundo contemporáneo, con sus contrapartidas negativas, que las tuvo e importantes, pero a cuyo ímpetu creador debemos las grandes conquistas de la modernidad y las principales realizaciones del mundo actual. Avances que, en buena medida, hay que apuntarle políticamente a la causa del primer liberalismo, con la exaltación de la libertad que éste propició y que tan en consonancia estaba con el culto del ego que su doctrina alentaba.</p>
<p>En España el franquismo se metamorfoseó en monarquía parlamentaria</p>
<p>Pero al adentrarnos en el siglo XX se invirtió el paradigma. Intelectualmente nos situó en el firmamento de la irracionalidad con doctrinas y modas que celebraban en permanencia lo común indiferenciable, lo disparatado, lo colectivo, lo inverosímil; y que política-ideológicamente liquidaban al individuo y enterraban la libertad, emparedándola entre el colectivismo despiadado de los comunismos y el totalitarismo opresor del nazi fascismo.</p>
<p>Esta inversión de principios y valores, que tan sustancialmente modificó nuestro universo ideológico, se produjo en una comunidad, la nuestra, desmoralizada y átona, sin pulso ético y -deporte aparte- con casi nulos impulsos colectivos, entregada a las solas actividades de comprar y vender, que son las propias de la condición mercantil en que nos ha confinado hoy nuestra función más mostrenca y eminente: la de mercado. Función que ha transformado nuestra vida colectiva en un paisaje frágil y tedioso, en el que lo público y lo privado parecen jugar al escondite, después de haber perdido un notable porcentaje de los rasgos diferenciales de sus identidades contrastadas y después de haber dejado atrás todas las consideraciones ancladas en la moral y el bien común, y de haber consagrado como únicos objetivos el negocio y el beneficio.</p>
<p>Es decir, después de haber abierto de par en par las puertas a la corrupción y de haberse abrazado al estragamiento de principios y prácticas. Que alcanzó primero a los actores económicos en su totalidad y luego, en una especie de ósmosis imparable se extendió al conjunto de la sociedad civil y en particular a los políticos.</p>
<p>Dejando de lado el caso español, de cuyos corruptores y corrompidos este diario da abundante noticia, voy a centrarme en Francia, el segundo país, según las estadísticas, más corrupto de Europa, cuya peripecia política sigo muy de cerca. Comenzando por el dato más significativo, que a mi juicio es el aumento del número de personas condenadas por corrupción en el ejercicio de una función pública que fue de 69 en 1984, de 133 tres años después y que 10 años más tarde duplicó el número llegando a 286. A este respecto es importante señalar que los miembros de la sociedad civil condenados, empresarios sobre todo, son mucho más numerosos que los políticos y los altos funcionarios cobijados tras la opacidad de los fondos públicos y protegidos por las inmunidades parlamentarias. Conviene subrayar que las condenas recaen tanto a la derecha como a la izquierda y afectan tanto a políticos de base como a líderes y a personalidades muy celebradas. Anotemos los nombres de François Leotard, Alain Juppé, Robert Pandraud, Roland Dumas, Dominique Strauss-Kahn, Michel Mouillot, Michel Noir, Jean Tiberi, Alain Carignon, Bernard Tapie, Robert Hue y un muy largo y notable etcétera. Con la particularidad de que lo más sorprendente de esta naturalización invasora de la corrupción es que hoy sus más acérrimos defensores no son sus beneficiarios directos, sino todos aquellos que deberían combatirla y que la consideran, al contrario, como un componente fundamental y necesario para el buen funcionamiento de las sociedades actuales.</p>
<p>Esta increíble perversión es consecuencia de una estructura causal cuyos dos ejes centrales son: la mitificación política del dinero que todo lo puede, lo que lo constituye en el verdadero poder; y el lujo, el goce, el disfrute, acompañantes obligados de las posiciones culminantes, tanto en la esfera social como en la política. Quien en las alturas no nada en la abundancia de lo más exquisito no sólo se desconsidera frente a los demás, sino que se degrada a sus propios ojos.</p>
<p>Esto es lo que nos explica que en este punto no haya habido diferencia entre Chirac y Mitterrand, ni siquiera entre el mito que fue De Gaulle y el ejecutor de habilidades que representaba Giscard d&#8217;Estaing. Era inevitable que la tan amplia generalización y el definitivo asentamiento de las prácticas corruptas generase modos comprobados de su ejercicio. A esto responde la aparición en los países del Sur de Europa de comportamientos cada vez más declaradamente mafiosos, que han alcanzado carta de naturaleza casi pública.</p>
<p>La corrupción en nuestro país, a causa de las condiciones especiales de nuestro acceso a la democracia ha tenido una andadura muy particular, que algunos hemos calificado como transición intransitiva. En mi libro Memoria democrática (Foca, Madrid, 2007, 429 págs.) doy cuenta, conjuntamente con otros 26 compañeros analistas, de la entrada de España en democracia. O más precisamente, relatamos sine ira et studio, la transformación democrática del régimen franquista, que consistió en la metamorfosis del llamado Movimiento Nacional, hábil travestimento del falangismo operado bajo la inspiración directa del General Franco, en monarquía parlamentaria. Delicado desplazamiento cuyo gozne esencial fue Juan Carlos de Borbón, y a su través la confirmación del unánime imperio social del franquismo, que además ha venido acompañado de la falsificación de los grandes referentes del periodo, que no fueron la ruptura ni siquiera la reforma, que no existieron, sino la simple autotransformación del régimen impuesto, en el marco de la dictadura, por quienes tenían el poder y la legitimación para hacerlo.</p>
<p>La indignación de los que en aquellos iniciales años 70, desde el radical hermetismo de nuestra opción por la ruptura, descalificábamos a quienes nos anunciaban como inevitable una transición circular, es decir &#8220;más de lo mismo&#8221;, fue puro voluntarismo, cuya principal consecuencia consistió en la perversa desmovilización del antifranquismo predemocrático y de sus aledaños. Por eso, en vez de desalentar a personalidades en proceso más o menos avanzado de conversión a la democracia cuyas propuestas (como las de Herrero de Miñón -El principio monárquico, 1972-; Jorge de Esteban -Desarrollo político y constitución española, 1973-; José Mª de Areilza -Diario de un ministro de la monarquía, 1977-; Rodolfo Martín Villa y un largo etcétera) podían servir para reforzar el proceso de alejamiento del franquismo de la parte más abierta de la sociedad española, contribuimos con nuestro radicalismo a problematizarlos, y con ellos a todo el amplio espectro de la derecha social del que eran de alguna manera portavoces.</p>
<p>Ahora bien, el papel desempeñado en todo este proceso por el actual Jefe del Estado español, y por ende, su responsabilidad, fueron determinantes. No se trata de emitir un juicio negativo sobre su actuación como Jefe del Estado y el propósito de esta reflexión no es el de pronunciar una descalificación por el ejercicio de su función, sino el de proceder a una impugnación de su origen que lo ilegitima, que lo descalifica democráticamente a limine, sean cuales fueren sus condiciones personales y lo acertado de su actuación. Esa mancha original ha contribuido poderosamente, a nivel difuso y preconsciente, a la desmoralización política de la ciudadanía española, pues se trata de un ejemplo permanente que nos ha venido de lo más alto y cuya vigencia no ha menguado. De predilecto del dictador a número uno de la democracia. ¿Quién da más como perversión simbólico-política?<br />
<a href="http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/03/vidal-beneyto.jpg"  title='vidal-beneyto.jpg'><img src='http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/03/vidal-beneyto.jpg' alt='vidal-beneyto.jpg' /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/17/la-transicion-intransitiva-por-j-vidal-beneyto-el-pais/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>&#8220;Arquímedes, intelectual comprometido&#8221;,  por Juan Eduardo Zúñiga.</title>
		<link>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/15/arquimedes-intelectual-comprometido-por-juan-eduardo-zuniga/</link>
		<comments>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/15/arquimedes-intelectual-comprometido-por-juan-eduardo-zuniga/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 15 Mar 2010 09:21:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>pangosto</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Historia y vida.]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/15/arquimedes-intelectual-comprometido-por-juan-eduardo-zuniga/</guid>
		<description><![CDATA[
¿Estaba en lo cierto Sartre cuando aconsejó a los intelectuales que descendieran a la cosa pública? Algo le dice a Zúñiga lo incierta que es la condición del intelectual que elude el compromiso político. Y para demostrarlo retrocede al triste final que tuvo Arquímedes. Aquel matemático que frenó las invasiones romanas en Siracusa combinando invención [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/03/zuniga.jpg"  title='zuniga.jpg'><img src='http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/03/zuniga.jpg' alt='zuniga.jpg' /></a></p>
<p>¿Estaba en lo cierto Sartre cuando aconsejó a los intelectuales que descendieran a la cosa pública? Algo le dice a Zúñiga lo incierta que es la condición del intelectual que elude el compromiso político. Y para demostrarlo retrocede al triste final que tuvo Arquímedes. Aquel matemático que frenó las invasiones romanas en Siracusa combinando invención y estrategia pero que acabó pereciendo bajo la espada cuando se cobijó en el puro ensimismamiento.</p>
<p>En su tiempo, el físico Arquímedes perdió la oportunidad de convertirse en modelo del intelectual comprometido con la historia, tal como siglos después aconsejaba Sartre. Ya que nuestro propósito es instructivo contaremos el caso para satisfacción no de los sartrianos sino de quienes piden a los intelectuales que se comprometan sólo con sus musas, sin descender a la sucia política o a las turbias apetencias populares.</p>
<p>&#8220;Mi profesión es reflexionar, no conducir batallas&#8221;</p>
<p>Cuando la armada romana de Marcello atacaba el puerto de Siracusa, el consejo municipal pidió a Arquímedes, dado su gran prestigio, que ayudase a la defensa de la ciudad. Aceptó él pero no fue tanto un compromiso real como una continuidad en sus experimentos y estudios.</p>
<p>Gracias a Arquímedes se repelieron varios ataques de las naves romanas, ataques que consistían inicialmente en acercarse a las murallas del puerto, lanzando alaridos y flechas. Pero allí funcionaron unos artefactos de guerra con los que Arquímedes demostró su ingenio. Consistían en serones flotantes cargados de leña ardiendo entre la que se había puesto un fuerte imán. Echados al mar, quedaba a merced de las olas pero en cuanto los romanos blandían sus armas por fuera de la borda para asustar a sus adversarios, los incendiáculos eran atraídos por el metal y al aproximarse a las naves les prendían fuego.</p>
<p>Al tener que retirarse los atacantes, esta defensa fue muy celebrada y hoy confirma la opinión de que un físico puede ser un buen estratega si es preciso, aunque personas de exquisita sensibilidad espiritual reprueben la participación de los intelectuales en actos colectivos, en especial, luchas por la subsistencia o actitudes levantiscas contrarias a la privacidad de sus tareas excelsas.</p>
<p>Pero en Siracusa, se convocó a Arquímedes a participar porque era su ciudad natal e incluso la realidad circundante le aportaría sugerencias para sus investigaciones que no obtendría de otra forma.</p>
<p>Un nuevo ataque tuvo lugar y esta vez la feliz ocurrencia fue usar grandes espejos colocados en las murallas; al reflejar éstos los rayos del sol y dirigirlos sobre las naves romanas aumentaron al doble el calor propio de un verano siciliano. Se achicharraban los soldados si subían a cubierta, las armas no se podían tocar de tan calientes y los cascos de hierro servían para abanicarse. Agotadas las reservas de agua, deslumbrados, agobiados y sudorosos, los atacantes retrocedieron.</p>
<p>La amenaza sin embargo no estaba conjurada. Esperaba la ciudad nuevos ataques y en Arquímedes se depositaba toda la confianza. En determinado momento, éste quedó absorto y se le vio hacer anotaciones en su pizarra y poco después emprendió el camino de casa. Su amigo Sturos, hombre sensato, se le acercó para que permaneciese en el puerto a fin de estudiar la situación, que no se fuera pues sin él no podrían defenderse mucho tiempo.</p>
<p>-Voy a casa a poner en orden unas ideas, unas ecuaciones importantes para la ciencia.</p>
<p>-Pero si los romanos conquistan la ciudad, toda la ciencia se perderá sin remedio. Has de ser consecuente: tú eres ahora nuestro artífice, sólo te pido conciencia profesional.</p>
<p>-Mi profesión es reflexionar, no conducir batallas.</p>
<p>-La reflexión no es un fin. Hoy tu fin es salvar la ciudad y hacia ella tienes esa responsabilidad.</p>
<p>-No, los técnicos son los responsables. Yo estoy comprometido conmigo mismo, con mis cálculos que serán útiles en el futuro.</p>
<p>No convencido, Arquímedes se marchó, se le oyó murmurar &#8220;las matemáticas son mi patria&#8221;, y ya en su casa se entregó a la tranquila atmósfera del estudio. A la mañana siguiente, en todas las calles cercanas se oyeron blasfemias y gritos, ruido de carreras y golpes en las puertas: era la señal inequívoca de que los romanos habían conquistado Siracusa.</p>
<p>Pero él estaba entregado a sus experimentos. Al parecer, del techo había colgado un bramante a cuyo final puso un anillo de oro que venía a oscilar sobre el vaho de un recipiente de agua hirviendo. Tan abstraído estaba que no oyó que hombres armados subían por la escalera y que se le acercaban y como vieran el anillo, gritaron &#8220;¡es de oro!&#8221;. El sabio se limitó a murmurar:</p>
<p>-La trayectoria del círculo es en función de la temperatura&#8230;</p>
<p>Entonces, una espada entró profundamente en su espalda.</p>
<p>Una triste muerte en cuyo móvil no están de acuerdo los historiadores: se atribuye a no haber parlamentado con los soldados, o a la inclinación de éstos por objetos áureos, o bien, al asombro que originaría descubrir a aquel hombre en actividad tan inadecuada mientras la ciudad ardía.</p>
<p>Incierta es la condición del intelectual acuciado por la exigencia de consagrarse al cumplimiento de su vocación y ser sordo a propuestas ciudadanas, a la par que otras voces le piden sea creador de mundos nuevos sin abandonar el puerto de Siracusa.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/15/arquimedes-intelectual-comprometido-por-juan-eduardo-zuniga/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>&#8220;El Pueblo en la cara&#8221;, Miguel Delibes.</title>
		<link>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/12/el-pueblo-en-la-cara-miguel-delibes/</link>
		<comments>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/12/el-pueblo-en-la-cara-miguel-delibes/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 12 Mar 2010 13:25:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>pangosto</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Historia y vida.]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/12/el-pueblo-en-la-cara-miguel-delibes/</guid>
		<description><![CDATA[
Cuando yo salí del pueblo, hace la friolera de cuarenta y ocho años, y me topé con el Aniano, el Cosario, bajo el chopo del Elicio, frente al palomar de la tía Zenona, Cena, ya en el camino del Pozal de la Culebra. Y el Aniano se vino a mí y me dijo: &#8220;¿Dónde va [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/03/images6.jpg"  title='images6.jpg'><img src='http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/03/images6.jpg' alt='images6.jpg' /></a><br />
Cuando yo salí del pueblo, hace la friolera de cuarenta y ocho años, y me topé con el Aniano, el Cosario, bajo el chopo del Elicio, frente al palomar de la tía Zenona, Cena, ya en el camino del Pozal de la Culebra. Y el Aniano se vino a mí y me dijo: &#8220;¿Dónde va el Estudiante?&#8221;. Y yo le dije: &#8220;¡Qué sé yo! Lejos&#8221;. &#8220;¿Por tiempo?&#8221; dijo él. Y yo le dije: &#8220;Ni lo sé&#8221;. Y él me dijo con su servicial docilidad: &#8220;Voy a la capital. ¿Te se ofrece algo?&#8221;. Y yo le dije: &#8220;Nada, gracias Aniano&#8221;.<br />
Ya en el año cinco, y al marchar a la ciudad para lo del bachillerato, avergonzaba ser de pueblo y que los profesores me preguntasen (sin indagar antes si yo era de pueblo o de ciudad): &#8220;Isidoro ¿de qué pueblo eres tú?&#8221; Y también me mortificaba que los externos se dieran de codo y cuchichearan entre sí: &#8220;¿Te has fijado qué cara de pueblo tiene el Isidoro?&#8221; O, simplemente, que prescindieran de mí cuando echaban a pies para disputar una partida de zancos o de pelota china y dijeran despectivamente &#8220;Ése no; ése es de pueblo&#8221;. Y yo ponía buen cuidado por entonces en evitar decir: &#8220;Allá en mi pueblo&#8221;&#8230; o &#8220;El día que regrese a mi pueblo&#8221;, pero, a pesar de ello, el Topo, el profesor de Aritmética y Geometría, me dijo una tarde en que yo no acertaba a demostrar que los ángulos de un triángulo equivalen a dos rectos: &#8220;Siéntate, llevas el pueblo escrito en la cara&#8221;. Y, a partir de entonces, el hecho de ser de pueblo se me hacía una desgracia y yo no podía explicar cómo se cazan gorriones con cepos o colorines con liga, que los espárragos, junto al arroyo, brotarán más recio echándoles porquería de caballo, porque mis compañeros me menospreciaban y se reían de mí. Y toda mi ilusión, por aquel tiempo, estribaba en confundirme con los muchachos de ciudad y carecer de un pueblo que parecía que le marcaba a uno, como a las reses, hasta la muerte. Y cada vez que en vacaciones visitaba el pueblo, me ilusionaba que mis viejos amigos, que seguían matando tordas con el tirachinas y cazando ranas en la charca con un alfiler y un trapo rojo, dijeran con desprecio: &#8220;Mira el Isi, va cogiendo andares de señoritingo&#8221;. Así que, en cuanto pude, me largué de allí, a Bilbao, donde decían que embarcaban mozos gratis para el Canal de Panamá y que luego le descontaban a uno el pasaje de la soldada. Pero aquello no me gustó, porque ya por entonces padecía yo del espinazo y me doblaba mal y se me antojaba que no estaba hecho para trabajos tan rudos y, así de que llegué, me puse primero de guardagujas y después de portero en la Escuela Normal y más tarde empecé a trabajar las radios Philips que dejaban una punta de pesos sin ensuciarse uno las manos. Pero lo curioso es que allá no me mortificaba tener un pueblo y hasta deseaba que cualquiera me preguntase algo para decirle: &#8220;Allá, en mi pueblo, el cerdo lo matan así, o asao.&#8221; O bien: &#8220;Allá en mi pueblo, los hombres visten traje de pana rayada y las mujeres sayas negras, largas hasta los pies &#8221; O bien: &#8220;Allá, en mi pueblo, la tierra y el agua son tan calcáreas que los pollos se asfixian dentro del huevo sin llegar a romper el cascarón&#8221; O bien: &#8220;Allá, en mi pueblo, si el enjambre se larga, basta arrimarle una escriña agujereada con una rama de carrasco para reintegrarle a la colmena.&#8221; Y empecé a darme cuenta, entonces, de que ser de pueblo era un don de Dios y que ser de ciudad era un poco como ser inclusero y que los tesos y el nido de la cigüeña y los chopos y el riachuelo y el soto eran siempre los mismos, mientras las pilas de ladrillo y los bloques de cemento y las montañas de piedra de la ciudad cambiaban cada día y con los años no restaba allí un solo testigo del nacimiento de uno, porque mientras el pueblo permanecía, la ciudad se desintegraba por aquello del progreso y las perspectivas de futuro.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/12/el-pueblo-en-la-cara-miguel-delibes/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>&#8220;Una vez más, las pensiones&#8221;, por Vicenç Navarro.</title>
		<link>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/11/una-vez-mas-las-pensiones-por-vicenc-navarro/</link>
		<comments>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/11/una-vez-mas-las-pensiones-por-vicenc-navarro/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 11 Mar 2010 09:39:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>pangosto</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Historia y vida.]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/11/una-vez-mas-las-pensiones-por-vicenc-navarro/</guid>
		<description><![CDATA[
Una vez más estamos viendo una avalancha liberal alarmando a la población diciéndole que el sistema de pensiones no es sostenible y tiene que sufrir cambios profundos que significan, todos ellos, una disminución de las pensiones. Entre estos cambios se incluye el retraso obligatorio de la edad de jubilación de 65 a 67 años. La [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/03/images5.jpg"  title='images5.jpg'><img src='http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/03/images5.jpg' alt='images5.jpg' /></a><br />
Una vez más estamos viendo una avalancha liberal alarmando a la población diciéndole que el sistema de pensiones no es sostenible y tiene que sufrir cambios profundos que significan, todos ellos, una disminución de las pensiones. Entre estos cambios se incluye el retraso obligatorio de la edad de jubilación de 65 a 67 años. La mayor justificación para esta medida es que la esperanza de vida de la población española ha crecido cuatro años en el periodo 1980-2005, pasando de 76 a 80 años. Por lo tanto, los pensionistas están gozando de sus pensiones cuatro años más ahora que hace 25 años, lo cual –se nos dice– hará insostenible el sistema de pensiones al aumentar el periodo de beneficio cuatro años más cada 25.</p>
<p>El problema con este argumento es que es erróneo, pues ignora cómo se calcula la esperanza de vida. Supongamos que España tuviera sólo dos habitantes: Pepito, que muere al nacer, y la señora García, que tiene 80 años. La esperanza de vida promedio de España lsería (0+80)/2=40 años. Supongamos que en un país vecino hubiera también dos ciudadanos: Juanito, que tiene 20 años, y la señora Pérez, que tiene 80 años. La esperanza de vida promedio de este segundo país es (20+80)/2=50 años. El hecho de que este país tenga diez años más como promedio en su esperanza de vida que España no quiere decir (como constantemente se dice) que la señora Pérez viva diez años más que la señora García. Lo que ocurre es que Juanito vive 20 años más que Pepito. Y esto es lo que ha ocurrido en España (y en Europa). El enorme descenso de la mortalidad infantil y la mortalidad de los grupos etarios más jóvenes ha sido la mayor causa del aumento de la esperanza de vida promedio. Ni que decir tiene que la población anciana vive ahora más que hace 20 años. Pero no los famosos cuatro años que constantemente se citan. Se está exagerando (deliberadamente, en muchas ocasiones) el aumento de la longevidad (años de vida) de la ciudadanía para justificar la reducción de las pensiones.</p>
<p>Por otra parte, este aumento de años de vida varía considerablemente según la clase social de la persona. España es uno de los países con mayores desigualdades sociales en el mundo desarrollado. En nuestro país hay un gradiente muy marcado de mortalidad según la clase social. Exigirle, por lo tanto, a la mujer de la limpieza de la universidad (cuyo nivel de salud a los 65 años es igual al que tiene el catedrático emérito a los 75 años) que trabaje dos años más para pagar la pensión a este último es una profunda injusticia. Pero esto es, precisamente, lo que están proponiendo los que piden que se aplace obligatoriamente la edad de jubilación. Proponen que las clases menos pudientes (que vivirán menos años) trabajen más para pagar las pensiones de las clases más pudientes, que les sobrevivirán muchos más años.</p>
<p>Otro argumento que se utiliza para argumentar la insostenibilidad de las pensiones es que la juventud se incorpora más tarde al mercado de trabajo (antes a los 18 años, ahora a los 24) y las personas de edad avanzada se jubilan antes, con lo cual hay menos trabajadores con cuyas cotizaciones se pueda sostener a los pensionistas. Tal argumento ignora tres hechos. Uno es que la prejubiliación es algo corregible. En España las prejubilaciones se están utilizando para ayudar a los empresarios que quieren despedir a sus trabajadores de mayor edad. Esta situación debería prohibirse, como ya ocurre en varios países europeos. Si un empresario quiere disminuir su fuerza de trabajo y jubilar a sus trabajadores, debería ser la empresa la que absorbiera estos costes en su totalidad.</p>
<p>Otro hecho que aquel argumento ignora es que el retraso de entrada en el mercado de trabajo por parte de los jóvenes se debe a que la mayoría están educándose, adquiriendo mayor conocimiento, con lo cual, una vez se integren en el mercado de trabajo, tendrán mayor productividad, conseguirán mayores salarios y aportarán, por lo tanto, mayores cotizaciones sociales.</p>
<p>Lo cual me lleva al tercer hecho que aquel argumento ignora: el impacto del crecimiento de la productividad en la riqueza del país y, por lo tanto, en los recursos disponibles para pensionistas y no pensionistas. Constantemente se dice que el número de trabajadores cotizantes por pensionista será menor, derivándose de este hecho que las pensiones no se podrán pagar. Ahora bien, decir que habrá pocos trabajadores para sostener las pensiones es similar al argumento que pudiera haberse dicho hace 30 años cuando el 30% de la población trabajadora sostenía la agricultura del país. El descenso del número de trabajadores en agricultura (hoy es sólo el 4%) no quiere decir que haya disminuido la producción de alimentos, al contrario, ha aumentado la productividad enormemente. Con menos trabajadores se produce más alimento. Pues bien, sustituyan la palabra agricultura y pongan pensiones. El aumento inevitable de la productividad de un número menor de trabajadores puede sostener e incluso expandir las pensiones sin ningún problema. La ignorancia de este hecho lleva constantemente a errores mayores, como ocurre en el informe del Gobierno sobre las pensiones. Este comienza con una nota que intenta ser de alarma. Dice que hay 8 millones de pensionistas en 2010 y habrá 15 en 2040, de lo cual deduce (sin indicar por qué) que tenemos un problema grave. Pero ignora que en 2040 el PIB de España habrá crecido y será, como mínimo, más de siete veces el existente hoy. Se olvida con excesiva frecuencia que España consumía hace 40 años el 4% del PIB en pensiones y ahora más del doble, el 8,6%, y ello no ha supuesto que los no pensionistas tengan menos recursos. Todo lo contrario, tienen más, pues el tamaño de la tarta (el PIB) es 17 veces mayor.</p>
<p>Una última observación. La viabilidad de las pensiones no es un tema demográfico ni tampoco económico. Es única y exclusivamente político. La enorme popularidad (entre todos los grupos etarios) del sistema de pensiones público hace que la sociedad siempre pueda encontrar cómo conseguir los recursos, bien a través de las cotizaciones sociales, bien a través de los impuestos generales, para financiarlas.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/11/una-vez-mas-las-pensiones-por-vicenc-navarro/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>&#8220;El sueño americano&#8221;, por George Carlin.</title>
		<link>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/08/el-sueno-americano-por-george-carlin/</link>
		<comments>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/08/el-sueno-americano-por-george-carlin/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 08 Mar 2010 10:20:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>pangosto</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Historia y vida.]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/08/el-sueno-americano-por-george-carlin/</guid>
		<description><![CDATA[Esta vez vamos a sustituir el lenguaje escrito por el oral. Hace dos años murió George Carlin, uno de los grandes comunicadores yanquis. Ya sabemos que cuando Carlin u otros como él hablaban al público, lo hacían a un público minoritario, que estaba vetado en los grandes medios de su país y de otros, pero [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Esta vez vamos a sustituir el lenguaje escrito por el oral. Hace dos años murió George Carlin, uno de los grandes comunicadores yanquis. Ya sabemos que cuando Carlin u otros como él hablaban al público, lo hacían a un público minoritario, que estaba vetado en los grandes medios de su país y de otros, pero sus reflexiones a viva voz están ahí, dando en la diana con un juicio certero sobre la sociedad de nuestro tiempo que no es sólo la americana, sino la global. Carlin fue un gran comunicador, un magnífico cómico y un predicador laico. Aquí va una de sus últimas y mejores intervenciones:</p>
<p>http://www.youtube.com/watch?v=r7dL-lGCVEg&amp;feature=player_embedded  <a href="http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/03/images4.jpg"  title='images4.jpg'><img src='http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/03/images4.jpg' alt='images4.jpg' /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/08/el-sueno-americano-por-george-carlin/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>&#8220;La encrucijada de la izquierda&#8221;, por Pedro.</title>
		<link>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/05/la-encrucijada-de-la-izquierda-por-pedro/</link>
		<comments>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/05/la-encrucijada-de-la-izquierda-por-pedro/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 05 Mar 2010 18:12:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>pangosto</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Historia y vida.]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/05/la-encrucijada-de-la-izquierda-por-pedro/</guid>
		<description><![CDATA[
Uno, como cualquier persona que no mira al cielo para ver que pasa en la tierra, piensa que la izquierda tiene un problema grave y que por ello ha de asumir la responsabilidad que le toca en lo que acontece. Y cuando digo izquierda hablo tanto de gobiernos como de personas, pero más de estas [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/03/images2.jpg"  title='images2.jpg'><img src='http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/03/images2.jpg' alt='images2.jpg' /></a><br />
Uno, como cualquier persona que no mira al cielo para ver que pasa en la tierra, piensa que la izquierda tiene un problema grave y que por ello ha de asumir la responsabilidad que le toca en lo que acontece. Y cuando digo izquierda hablo tanto de gobiernos como de personas, pero más de estas últimas que son para mí quienes, si quisieran, si tuvieran sólo un poquito de conciencia ciudadana, sabrían que el mango de la sartén está en sus manos. Ya no hablo de huelgas a la antigua usanza o a la nueva con servicios mínimos brutales, con un aparato policial tremendo, no, hay otros métodos, pero claro, es menester moverse.<br />
Los gobiernos, incluso algunos, muy pocos, como el actual de España que llegó al poder “nominal” con buenas intenciones –la ley de dependencias pasará a la historia como una de nuestras mayores conquistas sociales, pese al boicot de las comunidades gobernadas por el Partido Popular- tienen un problema: El apoliticismo del personal, que en España en particular es hijo directo del franquismo y en Europa en general del individualismo acomodaticio, egoísta, materialista y paleto. En España no se puede hablar de política en ningún sitio, enseguida el facha de turno –los hay de diferente etiología aunque predominan abrumadoramente los hijos de Franco- alza la voz y manda parar, normalmente nadie le hace frente, pero él sigue difundiendo sus ladridos creyéndose el dueño del corral porque en realidad nadie le ha dicho todavía a las claras que el corral no es suyo y que él en este corral es un proscrito. En Europa, en la mayor parte de Europa, ocurre algo parecido, no es que el facha de turno se imponga en el bar o en la cola de la panadería, es que el único debate importante es ver quien dice más burradas sobre los inmigrantes a los que explotan y necesitan. Pero vayamos por partes.<br />
Ningún gobierno del mundo, por muy izquierdista que sea, salvo que se apoye en militares, lo que es una contradicción esencial y una aberración, puede tomar por sí solo medidas contundentes para solucionar la crisis que vayan contra la corriente. Eso sólo tendría alguna posibilidad de éxito remoto mediante un apoyo popular inmenso, cosa de la que carece y carecerá cualquier gobierno europeo en los próximos lustros, pues la tendencia para los años venideros es la del populismo más reaccionario que se cría en los viveros del apoliticismo y del escepticismo fomentado por unos medios cada vez más controlados por los dueños del capital  y una ciudadanía que no quiere saber. Si ahora mismo, el gobierno de España decidiese nacionalizar la banca, por irresponsable, los servicios públicos esenciales, controlar el movimiento de capitales o subir, mediante inspecciones fiscales exhaustivas, los impuestos directos a los que más tienen, de inmediato España sería sometida a un boicot que nos llevaría a la más absoluta ruina sin que país alguno de nuestro entorno mostrase la más mínima solidaridad. Ahí está el caso de Grecia, ahí las malditas agencias de calificación que dicen a los tiburones que manejan billones de dólares de los fondos de inversión y de pensiones que es lo que tienen que hacer con quien se desmarque.<br />
La izquierda, hay que reconocerlo así, anda un tanto perdida. Se escriben cientos y cientos de artículos analizando la situación actual, pero sin tocar realidad, y la realidad es la que palpamos, la que pisamos, la que vivimos. Para hacer un análisis de cambio a futuro es preciso saber con los apoyos que cuentas y creo que hay que estar bastante pirado para pensar que la sociedad acomodaticia del individualismo ciego está dispuesta a sumarse a cambios drásticos que pongan en peligro lo poco o lo mucho que cada cual pueda tener.<br />
Por el contrario, la derecha tiene muy pocos objetivos, se concentra en dos o tres cosas, tener el poder real, que es el del dinero, que lo tiene; tener el poder político para continuar la desamortización y el desvalijamiento del Estado, y mantener sus instrumentos de socialización, prensa, iglesia, semana santa, fiestas populares, cofradías, equipos de fútbol, en fin toda una serie de artilugios dirigidos por reaccionarios que han contribuido mucho al apoliticismo de la sociedad. Luego está, la política del miedo: Cuando más medios tiene el hombre para combatir crisis, plagas, hambrunas, enfermedades, entonces es cuando se inventan la teoría del miedo que parte, por poner una fecha, de lo ocurrido en las Torres Gemelas. A la derecha nunca le ha importado nada para conseguir sus tres o cuatro objetivos, ni volar edificios ni armar guerras donde haya sido menester, ni pasar por las armas a miles de personas, ni jugar con un país como Grecia al monopoli. Eso hay que tenerlo siempre claro.<br />
La izquierda tiene la obligación ética de fijarse, al igual que la derecha, tres o cuatro objetivos inmediatos, sólo tres o cuatro, tal vez cinco, no más: Eliminar la libertad de movimiento de los capitales; recuperar un sistema impositivo proporcional y progresivo; conseguir una educación pública, única y laica, imponer un arancel a los productos que provengan de países esclavistas y lograr  un sistema salarial que tenga topes por abajo y por arriba. De mil euros a cinco mil euros, por ejemplo. Debatir constantemente sobre un cambio total de sistema, que muchos deseamos con todo nuestro corazón pero que la mayoría no lo quiere ni está por hacer nada en su favor, es meterse en un callejón sin salida.<br />
    Pero incluso para conseguir los cambios antes enunciados, es preciso una cosa, y es que todos los sindicatos de clase de Europa, en ese sentido me importa un bledo lo que hagan los yanquis o lo que diga el Sr. Almunia y la UE, actúen ya y de modo urgente. Pues un movimiento que fije sus objetivos en algo parecido a lo aquí apuntado, no puede tener éxito en un sólo país de Europa porque sería vapuleado de inmediato por los mercados financieros. Europa es el primer espacio económico del mundo, simplemente una huelga de consumidores convocada por los sindicatos en todo el continente durante dos días, sólo dos días, haría dar parcialmente la vuelta a la tortilla y metería el miedo en el cuerpo a los que promueven la nueva ofensiva neoliberal que amenaza con sumirnos en la edad media para mucho tiempo.</p>
<p>¿Es eso imposible? En absoluto, el nivel de descontento de los “ciudadanos” europeos es creciente pero está siendo canalizado por los populistas xenófobos, demagogos y nostálgicos. En un par de meses de reuniones preparatorias, ya digo con tres o cuatro objetivos fijos, no más, los sindicatos domésticos europeos más los que no lo son tanto podrían parar la economía mundial durante dos días. Sólo es cuestión de ponerse a ello, de pedirlo, de exigirlo, de imponerlo.<br />
Aquí, se sigue hablando mucho del gobierno, y el gobierno sin un pueblo detrás, sin una coordinación a nivel europeo, aunque quisiera tomar otras medidas, no podría hacerlo, de ninguna manera: Duraría lo que un caramelo en la puerta de un colegio. Está la otra opción, empujar, arrimar el hombro, presionar, exigir, a nivel europeo, desde luego, y ahí los sindicatos juegan un papel decisivo.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/05/la-encrucijada-de-la-izquierda-por-pedro/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>&#8220;Como nos engañan con las pensiones&#8221; por Daniel Maratínez y Pedro Bolívar.</title>
		<link>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/03/como-nos-enganan-con-las-pensiones-por-daniel-maratinez-y-pedro-bolivar/</link>
		<comments>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/03/como-nos-enganan-con-las-pensiones-por-daniel-maratinez-y-pedro-bolivar/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 03 Mar 2010 09:02:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>pangosto</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Historia y vida.]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/03/como-nos-enganan-con-las-pensiones-por-daniel-maratinez-y-pedro-bolivar/</guid>
		<description><![CDATA[
No parece que debamos felicitar al gobierno por haber aprendido a alarmar a los españoles al peor estilo neoliberal publicando una proyección de población para el año 2049 hecha por el INE, justo tres días antes de que hiciera pública su intención de endurecer las condiciones y disminuir la cuantía de las pensiones. El documento [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/03/images.jpg"  title='images.jpg'><img src='http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/03/images.jpg' alt='images.jpg' /></a></p>
<p>No parece que debamos felicitar al gobierno por haber aprendido a alarmar a los españoles al peor estilo neoliberal publicando una proyección de población para el año 2049 hecha por el INE, justo tres días antes de que hiciera pública su intención de endurecer las condiciones y disminuir la cuantía de las pensiones. El documento ha sido profusamente difundido y comentado por todos los medios de comunicación y persuasión. Curiosamente, nunca antes el INE había hecho una proyección de población para un periodo de tiempo tan largo, seguramente ajustándose a que todos los demógrafos coinciden en que sólo tienen validez científica proyecciones de población para un máximo de diez años. Pero con el argumento del envejecimiento de la población española en el futuro, el gobierno justifica su apuesta política por el recorte de pensiones e incluso puede vanagloriarse de su sentido de la responsabilidad con el futuro de los trabajadores. Veamos si ese ejercicio de responsabilidad es cierto.</p>
<p>Los autores del estudio reconocen que puede ser cuestionado científicamente y que se basan en hipótesis que pueden variar. ¿Cuáles son esas hipótesis?</p>
<p>Primera hipótesis. La baja tasa de natalidad permanecerá prácticamente inalterable en los próximos 40 años e incluso disminuirá en algún periodo de ese tiempo. Absolutamente cuestionable, por ejemplo, Francia o Dinamarca han revertido su baja tasa de natalidad mediante la implementación de políticas de apoyo a la mujer y los hijos.</p>
<p>Un gobierno que de verdad hiciera un ejercicio de responsabilidad se cuestionaría la razón de esa baja tasa de natalidad y descubriría, sin excesivo esfuerzo, que detrás está el desempleo de los jóvenes, su nula estabilidad cuando lo tienen, el difícil acceso a la vivienda, la creciente incorporación de la mujer al trabajo productivo, la falta de escuelas infantiles públicas y menos con horarios laborales, la imposibilidad real para las parejas de compatibilizar horario laboral y familiar, la dificultad de atención al hijo en el primer año de vida, etc.</p>
<p>Segunda hipótesis. La esperanza de vida entre los mayores de 65 años crecerá en ese tiempo en 4,5 años. No hay por donde cogerla. En los últimos 25 años la esperanza de vida en España ha aumentado en esos 4,5 años exactamente, pero lo ha hecho fundamentalmente -como en todos los países donde se ha producido ese fenómeno- por la disminución de la mortalidad infantil, y mucho menos a consecuencia de que los ya adultos vivan más años que antes. Aunque no hay estadísticas satisfactorias para apoyarnos, si conseguimos un aumento de 1-2 años de esperanza de vida para los mayores de 65 en ese período de tiempo ya será mucho y muy bienvenido.</p>
<p>Tercera hipótesis. La inmigración decrecerá. No sabemos a cuento de qué tal hipótesis. La historia nos demuestra que aquí como en Francia o Alemania o en USA o incluso entre regiones y comarcas de un mismo Estado, donde hay trabajo fluyen los trabajadores nacionales o extranjeros. Es una constante desde la aparición del capitalismo, se inició con las migraciones desde la agricultura a la manufactura y nunca se ha incumplido. Desconocerlo solo demuestra que la proyección es un encargo del gobierno para justificar sus políticas.</p>
<p>Así que esa falsa pirámide de edad no nos va a llevar a la catástrofe por mucho que haya sido aireada por los medios de comunicación como demostración de la inviabilidad futura de las pensiones. Lo cierto es que el envejecimiento de la población no es más que una variable de segundo orden con respecto a las pensiones.</p>
<p>Las pensiones dependen fundamentalmente de factores económicos y, sobre todo, de voluntad política.</p>
<p>Veamos primero los factores económicos. Hace 50 años el porcentaje del PIB dedicado a pensiones era del 3% y ya se pronosticaba su inviabilidad para el presente. Hoy el porcentaje es del 8,6% (2008) y aún así se pueden ahorrar miles de millones anuales para reserva cara a las futuras pensiones (8500 millones de euros en 2009). ¿Qué ha sucedido? Que el PIB ha ido aumentando conforme aumentaba la productividad. Según estimaciones del Banco de España se puede esperar un crecimiento del PIB anual en los próximos años del 1,5%. La cifra es baja si tenemos en cuenta que en los últimos diez años su crecimiento ha sido del 2,79 anual (se incluye 2008 y casi todo 2009), pero démosla por buena. Si tomamos como base el PIB que resulte este año y lo signamos como 100, para el año 2049 será de 182%, que nos indica que exactamente que con el mismo esfuerzo que el actual podríamos dedicar a pensiones un 15,28 del PIB, mayor que el 15,1 necesario que estimaban algunos bancos en otra alarma publicada el pasado año para las pensiones de&#8230; ¡2060! (1). Para continuar combatiendo el alarmismo: Italia dedica hoy el 14% de su PIB para pensiones y está saliendo más rápidamente y mejor librada de la crisis.</p>
<p>Existen muchas más razones económicas para aclarar como quieren engañarnos, pero vamos a nombrar solo dos: ¿Por qué no se enfrenta de una vez el problema de la economía sumergida cifrada por el Colectivo de Técnicos del Ministerio de Economía y Hacienda en el 23% del PIB (208.000 millones de euros/año)? Podríamos sufragar pensiones, sanidad, educación y dependencia juntas. Pero sobre todo, ¿En qué libro divino está escrito que la única fuente de financiación de las pensiones sean las cuotas de empresarios y trabajadores y nunca la implicación de los Presupuestos Generales del Estado en sufragar las mismas? ¿O es que las pensiones son menos importantes que el Ejército o la Casa Real? Son varios los países de la UE en los que los PGE participan en sufragar las pensiones.</p>
<p>Por lo que todo conduce a considerar que tan solo se trata de voluntad política. Zapatero se rindió en Davos ante los poderosos y sus amenazantes exigencias.</p>
<p>Y es que, al final, todo se reduce al más descarado intento de los grandes poderes económicos de llevarse la parte del león de los incrementos del PIB y dejar migajas para el resto. Se llama lucha de clases, y los poderes económicos la entienden perfectamente. No les importa que los esforzados trabajadores del campo o la construcción deban estar dos años más en el duro tajo para conseguir su no excesiva pensión. No les importa que en lo inmediato se dificulte el acceso de los jóvenes al trabajo al haber un incremento de trabajadores mayores. No les importa que disminuya la cuantía de las pensiones, ya de por si exiguas, al pasar su cálculo desde el salario de los últimos 15 años, como se hace actualmente, a 20 ó 25. No les importa que con ese incremento de años para el cálculo de la pensión aumente de forma estadísticamente considerable la posibilidad de años en blanco -en paro- con otra penalización en la cuantía de la pensión. O sea, solo les importa que haya dinero disponible para sus enormes necesidades de acumulación y concentración de capital.</p>
<p>El gobierno se ha puesto de su lado. El resto de ciudadanos quedamos al otro lado.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/03/03/como-nos-enganan-con-las-pensiones-por-daniel-maratinez-y-pedro-bolivar/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>&#8220;Entrevista a José Luis Sampedro&#8221;. (Kaosenlared)</title>
		<link>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/02/28/entrevista-a-jose-luis-sampedro-kaosenlared/</link>
		<comments>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/02/28/entrevista-a-jose-luis-sampedro-kaosenlared/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 28 Feb 2010 12:40:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>pangosto</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Historia y vida.]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/02/28/entrevista-a-jose-luis-sampedro-kaosenlared/</guid>
		<description><![CDATA[
¿Qué ha pasado para llegar a esta crisis?
Lo que ha pasado es que hubo un momento dentro de las rivalidades del siglo XX en el que los poderosos se alarmaron, en parte por los sucesos del 68, y hubo una reacción, con Thatcher y Reagan, que supuso el apoyo de una teoría económica, la de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/02/images35.jpg"  title='images35.jpg'><img src='http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/02/images35.jpg' alt='images35.jpg' /></a></p>
<p>¿Qué ha pasado para llegar a esta crisis?</p>
<p>Lo que ha pasado es que hubo un momento dentro de las rivalidades del siglo XX en el que los poderosos se alarmaron, en parte por los sucesos del 68, y hubo una reacción, con Thatcher y Reagan, que supuso el apoyo de una teoría económica, la de los fundamentalistas del mercado, que logró la desregulación extrema, que causó lo que ha pasado. Los economistas se han concentrado en lo financiero, es decir, son los que manejan el dinero. Y con la globalización se ha producido una transferencia de poderes: los gobiernos, que mejor o peor están controlados por la política, la democracia, etc., han sido sustituidos por unos financieros que actúan sobre una desregulación absoluta. No los controlan ni los gobiernos. Y entonces se producen los excesos.</p>
<p>Estamos en la descomposición del capitalismo hacia una situación de barbarie. Como en su día Roma ¿Usted no cree en el mercado?</p>
<p>El mercado es absolutamente indispensable como mecanismo de distribución: yo tengo que aportar unas cosas para pedir otras. Pero hay quien puede imponer precios, organizar maniobras de publicidad y venta para cerrar la entrada de otros, etc. El mercado está en manos de los poderosos. Dicen que el mercado es la libertad, pero a mí me gustaría saber qué libertad tiene en el mercado quien va sin un céntimo. Cuando se habla de la libertad hay que preguntarse inmediatamente: ¿la libertad de quién?</p>
<p>¿No se puede controlar a esos financieros?</p>
<p>Nos dicen que las técnicas modernas son de una magnitud tal que supera las fronteras estatales. Y es cierto. Pero hay otros problemas globales como el cambio climático o la crisis energética que se abordan. Eso exige una solución global; pero también el terrorismo, la sanidad, la educación, el sida&#8230;</p>
<p>Usted tiene fama de antiglobalización.</p>
<p>Yo lo que digo es: globalícese todo. Organícese un gobierno mundial y no habría el problema de la cumbre de Copenhague. Habría una autoridad que se ocuparía de los problemas climáticos. De modo que no me aleguen la necesidad de la globalización exclusivamente económica. Eso es lo que ha pasado en los últimos años.</p>
<p>¿Qué sucederá en adelante?</p>
<p>Tras esta crisis, lo próximo a corto plazo será otra crisis. Ésta no es una enfermedad transitoria. Las sociedades son entes vivos y, como tales, tienen una trayectoria que acaba agotándose. Yo creo que el capitalismo está en sus últimos tiempos en su forma actual. Ha evolucionado: empezó con el capitalismo mercantil, siguió con el capitalismo industrial, luego viene el financiero y ahora la globalización. Y la globalización es insuficiente para garantizarles lo que quieren.</p>
<p>Cuando se habla de la libertad, hay que preguntarse inmediatamente ¿la libertad de quién? ¿Tan profundos son los cambios?</p>
<p>En el siglo XVI, Europa, Occidente, estaba en ebullición, una explosión casi volcánica de fuerzas productivas, de actividades nuevas&#8230; Las gentes se subían en unos cascarones de nuez sin saber siquiera adónde; fuesen agricultores, mujeres, misioneros, conquistadores&#8230; Ahora mismo, el país más fuerte del mundo, el más poderoso y el de mejor ejército tiene miedo. Ahora son los demás los que vienen aquí. Las corrientes migratorias han cambiado. La parábola de evolución, de grandeza, ha cambiado de rumbo.</p>
<p>La democracia es otra seña de identidad.</p>
<p>La democracia representativa creada en el XVII se ve desvirtuada por completo con las técnicas de poder que tienen los medios y que inculcan a la opinión pública, o la desfiguran, o la deforman, o la incumplen&#8230; ¿Quién cree en serio que hay democracia en ningún sitio? ¿Dónde gobierna realmente el pueblo? ¿Cómo puede creerse que en EE UU, después de la mentira de Irak, el pueblo vota otra vez al señor Bush? La gente no está loca, sino mediatizada. Las democracias representativas ya no funcionan: es una oligarquía que dispone de unos medios de influencia que imponen su voluntad.</p>
<p>Según usted, es el fin del capitalismo.</p>
<p>En este momento estamos en la descomposición del capitalismo hacia una situación de barbarie. Como en su día le pasó a Roma. La barbarie no es irracionalidad: lo que hacían Hitler o Stalin era muy racional, pero muy poco humano. Ahora piense en Guantánamo, el abandono de los derechos humanos, la misma idea del mercado desregulado o incluso la destrucción del medio ambiente, en el que el poder técnico del hombre se ha impuesto sobre el poder ético.</p>
<p>Pero ¿tan mal se está haciendo todo?</p>
<p>Yo miro lo sucedido y me pregunto: ¿por qué no se nacionaliza la banca y se acaba con toda esta historia de los bonos de los directores y demás? Eso está excluido de cualquier debate. Y luego se dice que la empresa pública rinde menos: ¿rinde menos para quién? Pues igual es cierto que la cuenta de resultados no es igual, pero el dinero va a manos mucho más interesantes.</p>
<p>El sistema no es el adecuado a las circunstancias del momento. Algo bueno tendrá el sistema.</p>
<p>Fue muy positivo. Es tan bueno como la Edad Media con su religiosidad. Para un momento determinado es válido. Pero luego no es adecuado a las circunstancias del momento. Entonces, le pasa lo que nos ha enseñado Darwin con las especies: cuando una especie progresa pero no está adaptada al medio se va.</p>
<p>Entonces, ¿ésta es una crisis estructural, no coyuntural?</p>
<p>Es coyuntural porque es en este momento, pero es consecuencia de una estructura que ya no está adaptada a la realidad; el esqueleto, el armazón, es lo que falla. El capitalismo tuvo toda esa expansión en medio de un planeta en una situación diferente. Hoy nos encontramos con estos países emergentes –China, la India y Brasil– y no es lo mismo para Occidente. Las circunstancias son completamente distintas.</p>
<p>En esta situación, ¿para qué sirve la economía?</p>
<p>Algunos creemos que tiene que hacer menos pobres a los pobres. Otros creen que tiene que servir para hacer más ricos a los ricos.</p>
<p>En este siglo es cuando&#8230;</p>
<p>En este siglo van a pasar cosas tremendas. Se habla todos los días del desarrollo sostenible. Pensemos sólo que en 1900 la población mundial era de alrededor de dos mil millones y que en 2000 es de más de seis mil millones. Los ecologistas ya estudian la huella ecológica y dicen que la tierra no produce todo lo que se le quita. Ya hablan de que para dar al mundo el nivel de España, no digamos ya el de Escandinavia, harían falta tres planetas. Explíquenme cómo cuadra eso; hagan estadísticas, contabilidad nacional, etc. No cuadra.</p>
<p>¿El problema es demográfico?</p>
<p>Vuelve Malthus: la población crece en progresión geométrica, y los medios productivos, en progresión aritmética.</p>
<p>No sé qué vendrá después, pero no creo que por eso se vaya a extinguir la humanidad ¿Y la ciencia no puede resolverlo?</p>
<p>El ser humano ha llegado a un nivel técnico verdaderamente admirable y extraordinario. Pero cuando se progresa es inevitable que el creador se endiose y piense que con la ciencia puede llegar no se sabe hasta dónde. Y siempre se dice &#8220;la técnica lo resolverá&#8221;. Pero la técnica lo resolverá hasta donde pueda. No creamos que el poder humano es ilimitado.</p>
<p>¿Y las otras ciencias, las sociales?</p>
<p>En el fondo, el cómo nos organizamos es la cuestión fundamental. Tenemos técnicas claras para resolver los conflictos dentro de una sociedad, pero al final el que puede más impone su voluntad. Por eso vamos a esa situación de barbarie. No sé qué vendrá después, pero no creo que por eso se vaya a extinguir la humanidad. Sencillamente, habrá otra cosa.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/02/28/entrevista-a-jose-luis-sampedro-kaosenlared/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>&#8220;El escritor como testigo sospechoso: Peter Handke y su denuncia de la guerra mediática&#8221;, por Cecilia Dreymüller (Revista de Occidente, nº 310)</title>
		<link>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/02/25/el-escritor-como-testigo-sospechoso-peter-handke-y-su-denuncia-de-la-guerra-mediatica-por-cecilia-dreymuller-revista-de-occidente-n%c2%ba-310/</link>
		<comments>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/02/25/el-escritor-como-testigo-sospechoso-peter-handke-y-su-denuncia-de-la-guerra-mediatica-por-cecilia-dreymuller-revista-de-occidente-n%c2%ba-310/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 25 Feb 2010 13:11:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>pangosto</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Historia y vida.]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/02/25/el-escritor-como-testigo-sospechoso-peter-handke-y-su-denuncia-de-la-guerra-mediatica-por-cecilia-dreymuller-revista-de-occidente-n%c2%ba-310/</guid>
		<description><![CDATA[
La literatura alemana actual, desgraciadamente, da más que hablar por los escándalos en torno a sus escritores que por la excitante variedad de su producción. Lo que del año 2006 ha repercutido más allá de las fronteras nacionales no han sido los elogios de la crítica a las nuevas novelas de Martin Walser, Helmut Krausser [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/02/images26.jpg"  title='images26.jpg'><img src='http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/02/images26.jpg' alt='images26.jpg' /></a><br />
La literatura alemana actual, desgraciadamente, da más que hablar por los escándalos en torno a sus escritores que por la excitante variedad de su producción. Lo que del año 2006 ha repercutido más allá de las fronteras nacionales no han sido los elogios de la crítica a las nuevas novelas de Martin Walser, Helmut Krausser o Iliya Trojanov, sino las polémicas alrededor de la concesión del Premio Heine a Peter Handke y las revelaciones sobre la pertenencia a las SS de Günter Grass. Ambas cuestiones poseen una trascendencia indiscutible, puesto que tocan el meollo de un tema de relevancia universal -la integridad del escritor políticamente comprometido-, pero el revuelo mediático que causaron fue, a todas luces, desproporcionado.</p>
<p>Es más: Handke y Grass han sido objeto de una estrepitosa caza de brujas en la que tergiversaciones, improperios y ataques personales se han adoptado como prácticas habituales. Semejantes maneras muestran una preocupante degradación profesional, a la vez que la impunidad con que se aplican nos advierte acerca de la creciente intolerancia de nuestras democracias respecto a las posiciones disidentes. En el caso de Handke, su denuncia de la información unilateral sobre las guerras en Yugoslavia, y su lamento por la destrucción de un estado a causa de intereses estratégicos internacionales, en vez de granjearle respeto, lo han convertido en persona non grata. Desde hace más de diez años, las reivindicaciones del escritor austriaco de un periodismo ponderado y ecuánime, y de un trato justo para todos los acusados ante el tribunal internacional de La Haya, son recibidas como apologías de la política de Slobodan Milósevic y como deliberada ignorancia de los crímenes cometidos por los serbios. En esta cadena de multiplicación de prejuicios, medias verdades e informaciones falsas, han participado escritores de casi toda Europa, contagiados por la vorágine mediática de una especie de «opinionitis» cuyos síntomas más leves consisten en opinar, sin conocimiento previo de la materia, de forma tan vehemente como errónea, a base de informaciones y opiniones recogidas sin análisis. Como gravísimo efecto de esta prolongada deformación informativa ha crecido alrededor del autor y de los hechos una tupida maraña de desconocimiento y desconfianza que resulta más difícil de penetrar a medida que los acontecimientos se alejan en el tiempo. Hablar de censura abierta, en este contexto, significaría subestimar el rechazo moral hacia la persona políticamente incorrecta que impide que se cuestione la versión oficial y se investigue a fondo. Es altamente significativo que en los medios de comunicación españoles, de una uniformidad única en Europa, no se hayan podido leer análisis críticos de la actuación de la OTAN en Yugoslavia o de su representación mediática, ni del «caso Handke». Sólo en los blogs de Internet se han contrastado datos y opiniones, sin repercusión en la opinión pública. Mientras en Francia y en los países de habla alemana se suman cada vez más voces al reconocimiento del enconado compromiso humanitario de Handke (encabezadas aquéllas por las de Elfriede Jelinek, Anne Weber, Robert Mena sse y Emir Kusturika), y el debate empieza a ser más diferenciado, en España continúa prevaleciendo el desinterés, cuando no la condena moral.</p>
<p>Esta exclusión de la disidencia política ha sido impulsada, precisamente, por intelectuales y políticos de izquierdas, un colectivo identificado con la defensa de la libertad de expresión y del valor del pensamiento a contracorriente. Sin embargo, ante el conflicto yugoslavo y el «amigo de Milósevic» se ha producido un inusual cierre de filas. A Handke (que no conocía a Milósevic antes de su visita al tribunal de La Haya en 2005) ya no se le escucha; con indignación o preocupación se renuncia a discutir sus puntos de vista sobre la cuestión yugoslava, especialmente después de su presencia en el entierro del ex presidente de Yugoslavia en marzo de 2006. Varias editoriales españolas han rechazado publicar sus dos informes sobre sus visitas a la corte internacional de La Haya, ‘Rund um das grosse Tribunal’ [Alrededor del Gran Tribunal, 1999] y ‘Die Tablas von Daimiel. Ein Umwegzeugenbericht zum Prozess gegen Slobodan Milosevic’ [Las tablas de Daimiel. Un informe de testigo desviatorio del proceso contra Slobodan Milosevic, 2005] con el argumento de la inoportunidad política del autor.</p>
<p>Hasta qué punto son inoportunas las afirmaciones críticas de Handke -jurista de formación- sobre la labor de la Corte Internacional, de momento no lo podrá juzgar el lector español. Lo que sí puede verificar es la visión del conflicto de Yugoslavia que el escritor ofreció en las narraciones de viajes publicadas en los años noventa, ‘Un viaje de invierno a los ríos Danubio, Save, Morava y Drina’ y ‘Apéndice de verano a un viaje de invierno’, aunque de los cuatro textos, ni el primero, ‘Abschied de Träumers vom Neunten Land’ [Despedida del soñador del Noveno País, 1991], ni el último, ‘Unter Tränen fragend’ [Preguntando entre lágrimas, 1999] estén traducidos. Parece que ya nadie se acuerda de que Handke dejó claramente expuesta en estas sucesivas matizaciones su búsqueda de la verdad sobre la situación en Yugoslavia y su apelación a la justicia. Sólo sacándolos de su contexto por medio de una interpretación maliciosa esos escritos podrían atribuirse a un «abogado proserbio» o calificados de «escritos difamatorios proserbios».</p>
<p>Los cuatro textos son testimonios -explícitamente subjetivos- de visitas emprendidas para recoger impresiones in situ con las que poder contrarrestar la información transmitida por los medios de comunicación. Un propósito, pues, de indudable utilidad en el que Handke ha insistido hasta el final con un argumento que habla por sí solo: «Nadie sabe lo que ocurre en Kosovo, puesto que nadie puede entrar allí». Poner en tela de juicio los procedimientos informativos de las partes enfrentadas en un conflicto bélico, es la base de cualquier investigación seria. Resulta difícil de comprender que en las guerras yugoslavas se haya recelado tan poco de la versión dada por los gabinetes de prensa croatas y musulmanes o de la OTAN, mientras se dudaba automáticamente de los datos proporcionados por los serbios. Ésta es una de las conclusiones a las que también llega la periodista norteamericana Diana Johnstone en su estudio ‘Fools’ Crusade. Yugoslavia, NATO and Western Delusions’ [La cruzada de los necios. Yugoslavia, la OTAN y los engaños de Occidente] [ 1 ], donde somete a un riguroso análisis las fuentes y los métodos de información de ambos lados. La autora estima urgentemente necesario «llamar la atención sobre aspectos de las crisis y los conflictos yugoslavos que fueron distorsionados o pasados por alto en los comentarios habituales». Johnstone, conocedora de las intrincadas circunstancias yugoslavas desde los años 50, relaciona en su libro la maniqueísta presentación mediática del conflicto yugoslavo con el intento de EE.UU. de extender su hegemonía en Europa, rehabilitando para ello la guerra como instrumento político aceptable. Contra este intervencionismo agresivo, Johnstone se ha propuesto indicar otra perspectiva: «Puesto que el prejuicio general ha sido manifiestamente anti-serbio, es inevitable hacer un esfuerzo para recuperar un equilibrio justo (…). Lo único que podría haber provocado una simpatía especial hacia los serbios es el hecho de que fueron sometidos en los últimos años a una campaña extraordinaria de calumnias racistas por parte de los comentaristas y políticos en los países de la OTAN».</p>
<p>Motivos muy similares inducen a Handke en otoño de 1995 a trasladarse a Serbia. Le guía un sentido de justicia compensatoria: «La verdad era que casi todas las imágenes y reportajes de los últimos años venían de un lado de los frentes y de las fronteras». Y el escritor desconfía del valor testimonial de las imágenes de la guerra: «¿Qué sabe aquel a quien, en lugar de la cosa, sólo se le deja ver la imagen de ésta, o, como ocurre en las noticias televisadas, un extracto de la imagen, o, como ocurre en el mundo de las redes de telecomunicación, un extracto de un extracto?». No está de más tener presente que Handke, aparte de una visita relámpago en los años setenta, nunca antes había estado en Serbia. Su vínculo era con Eslovenia, región de origen del abuelo materno, que había conocido gracias a múltiples excursiones a pie. Esta afinidad subyace en su implicación empática en la guerra de secesión de junio de 1991, descrita en Despedida del soñador del Noveno País, donde cuestiona las bondades del violento desmembramiento, por meros intereses económicos, de una federación de estados dotados de un amplio grado de autonomía.</p>
<p>La acusación de Handke a la prensa internacional de haber avivado, con la mentira de la «cárcel de pueblos de Yugoslavia», los resentimientos de las prósperas regiones septentrionales, Eslovenia y Croacia, contra las regiones económicamente deprimidas del sur, fue rechazada ya entonces como la aberración de un excéntrico sentimental. Frente al posterior alegato literario del autor contra los planes de intervención militar en un estado soberano, se orquestó una verdadera campaña de descalificación. Pero ‘Un viaje de invierno…’ no demuestra el supuesto partidismo de Handke a favor de los serbios; más bien da cuenta de un descubrimiento: el asombro de quien se impregna por primera vez de las sensaciones de un lugar. En este punto, sin embargo, el relato, igual que los otros «informes », revela sus límites: el diario de viaje entra en abierta colisión con la crónica. Al introducir un yo lírico, Handke desvía la atención de los hechos a sí mismo. Y, si bien su gran permeabilidad a las bellezas del país y a las costumbres autóctonas dan cuenta de una admirable llaneza y sensibilidad, el generoso espacio que les dedica revela al mismo tiempo cierta enajenación poética. Harto como está el narrador de la frialdad y monotonía del mercantilizado mundo occidental, llega a desear «que el aislamiento del país -el aislamiento, no la guerra- perdurase; que perdurase la inaccesibilidad al mundo de la mercancía y del monopolio».</p>
<p>Con todo, se cumple el propósito de Handke de estar en el lugar de los acontecimientos y buscar testimonios espontáneos. El viajero se deja llevar por el itinerario de visitas a los familiares de sus dos acompañantes serbios, que le conducen de Belgrado a la Serbia oriental y después a la frontera con Bosnia; no, sin embargo, a las zonas de combate. Tampoco son éstas la meta del viaje, ya que se busca la realidad más allá de las imágenes efectistas de la guerra. Antes bien, el libro recoge lo que no se sabe, lo que no se comenta y lo que no se percibe de la guerra en Serbia. Handke se fija en lo que él llama «terceras cosas» o -según una expresión de Edmund Husserl- «el mundo de la vida», con la intención de dejar entrever el desmoronamiento de este mundo; habla emocionado con los parientes de sus acompañantes, con camareras y escritores, para dar una idea de la presión psicológica que soportan los serbios, por verse aislados del resto del mundo y saberse proscritos como pueblo asesino. Esta implicación personal, sin embargo, impide una apreciación objetiva y causa finalmente un efecto contrario: la realidad impuesta por la guerra en Bosnia y Croacia queda relegada a un segundo término.</p>
<p>En este sentido, probablemente el autor haya errado su objetivo. ‘Un viaje de invierno’ y sus sucesores demuestran que no por estar más próximo al corazón un testimonio es necesariamente más fidedigno o revelador. No obstante, las cuestiones que plantea Handke siguen siendo válidas: la llamada a la reflexión; la petición de justicia para Serbia, con la atención a los antecedentes históricos del conflicto; la denuncia del «veneno verbal» de los corresponsales de los grandes periódicos extranjeros y de la ceguera partidista de la generación del 68, que asocia automáticamente buenos y malos con musulmanes y serbios. La mayoría de los comentarios sobre los cuatro relatos de viaje no valora estas reivindicaciones elementales y se limita a cebarse con el subjetivismo poético de su autor.</p>
<p>Esto ocurre también con ‘Apéndice de verano para un viaje de invierno’, un texto que sirve a los detractores de Handke la crítica negativa en bandeja de plata, al reconocer el autor las consecuencias perjudiciales de sus buenas intenciones: con la publicación de ‘Viaje de invierno…’, los interlocutores de su visita anterior, cuyas identidades reveló, quedaron peligrosamente expuestos por las opiniones expresadas. No obstante, el apéndice al primer viaje serbio aporta una nueva ristra de observaciones significativas para aclarar las causas y la índole del conflicto, aparte de que ofrece una visión diferenciada de los nefastos corolarios de la guerra. Handke dirige la mirada del lector a las ruinas quemadas de un pueblo saqueado; a las laderas peladas de árboles, talados por una población sin recursos para calentar sus hogares; a los plásticos omnipresentes en las casas de la antaño elegante Srebrenica, que hacen las veces de ventanas y puertas. Y le conduce al cementerio, el único lugar de Visegrad donde existe algo parecido a la vida social, ya que es allí donde la gente se reúne los domingos para llorar a sus muertos.</p>
<p>Ciertamente, el relato de lo que Handke llega a ver en Bosnia Herzegovina es elíptico, y lo es todavía más en ‘Preguntando entre lágrimas’, donde se acerca a la Serbia bombardeada por la OTAN en primavera de 1999. Pero, justamente porque la guerra permanece invisible en casi todo el texto, es enorme el impacto de la descripción de la espantosa destrucción que ha dejado tras de sí y de la miseria de los supervivientes. Ante la evidencia de su padecimiento, Handke no separa a los supervivientes por bandos, ni diferencia entre víctimas y verdugos. Deja hablar a los refugiados de su desesperada situación, sin juzgar ni atribuir culpabilidades. Y, precisamente, esta actitud humanitaria de respeto indiferenciado ante el dolor ajeno, de no querer juzgar, convierte al narrador en inclasificable y por tanto en sospechoso de simpatizar con un bando. Handke es consciente de los peligros de no adherirse al pensamiento en blanco y negro; sabe que tiene que prevenirse contra posibles acusaciones de partidismo proserbio, y esto ha saturado el texto de un sarcasmo dolorido, presente en las autocensuras retóricas tras cada acto de compasión ante un destino desgraciado: «(¡Atención: hablar del servicio religioso en Srebrenica, de los serbios de Sarajevo que se encuentran huidos, sin trabajo y perdidos desde hace años, significa negar la &#8220;masacre&#8221; y el &#8220;genocidio&#8221;!)».</p>
<p>La necesidad de defenderse de antemano es omnipresente en ‘Preguntando entre lágrimas’. El fracturado flujo de pensamientos y asociaciones sobre el bombardeo de Serbia por las fuerzas de OTAN, en la primavera de 1999, se interrumpe a menudo con las respuestas anticipadas a los críticos: « (¡Atención: mística antirracional!) », comenta de sí mismo cuando describe, sobrecogido por tanta belleza en medio de la destrucción, un paisaje que le parece «tendido en silencio» «como en una oración». Mirando el conjunto de los textos escritos en torno al tema yugoslavo, se observa una paulatina desestructuración del discurso y un pathos creciente que refleja la progresiva irritación de un autor cada vez más atacado y aislado públicamente. Algo parecido ocurre con sus pronunciamientos sobre los serbios y Slobodan Milosevic: acorralado por los reporteros y probablemente llevado por la agitación del momento el escritor se ha visto empujado a hacer afirmaciones de las que después se ha arrepentido.</p>
<p>Obviamente, Handke no ha solucionado el problema de la representación inequívoca de la realidad. Él lo aborda como escritor, reservándose el derecho de introducir el factor estético, puesto que considera que con su mirada poética sobre el país y sus gentes añade un elemento de reconciliación. Pero, como en cualquier creador de calado, la estética implica una ética, a la que Handke apela explícitamente, exigiendo de los medios de comunicación y de los políticos un lenguaje más exacto. Reclamar seriedad profesional, abogar por una postura reflexiva, frente a los poco escrupulosos procedimientos de la omnipotente máquina mediática, todo esto tendría que ser acogido y apoyado por el sentido común. Y aunque no todo el mundo esté convencido de la pertinencia de su aparición en el entierro de Milósevic, nadie le puede reprochar a Handke el haber defendido un principio básico del derecho: insistir en la inocencia del acusado mientras no sea declarado culpable.</p>
<p>Ésta fue la motivación de su visita, en 2002, al Tribunal Internacional para la antigua Yugoslavia en La Haya, recogida en ‘Alrededor del Gran Tribunal’. Para Handke, estar atento a la actuación de la justicia y dar testimonio de ella, es una responsabilidad del escritor. «¿Y no es de él, de Franz Kafka, aquella frase de la novela ‘El proceso’: &#8220;Todos los acusados son hermosos?&#8221; -¿Testigo no sospechoso? ¿Dónde está escrito que Kafka, el escritor, sea un testigo no sospechoso? ¿Existe un testigo más sospechoso que aquél, un escritor? ¿Se sigue hoy tomando en cuenta al escritor, en el sentido que sea?».</p>
<p>Desde el comienzo de las guerras en Yugoslavia, Peter Handke ha criticado el papel de los países de la OTAN -y especialmente de EE.UU, Alemania, Inglaterra y Francia- en el despedazamiento de un país unido tras la resistencia contra el fascismo, con el consentimiento de la izquierda europea. Ha cuestionado la legitimidad, y sobre todo la imparcialidad, del tribunal internacional de La Haya. Los intentos de castigarle por su denuncia, acallándole con difamaciones de todo tipo, culminaron en la retirada del Premio Heinrich Heine. La pregunta sobre el valor social del escritor actual, resulta, ante estas reacciones, más que oportuna. ¿Sólo se le consiente aportar sus gracias artísticas, pero no que rompa el consenso político? Así la literatura se reduce a mero entretenimiento. El encarnizado rechazo de la disidencia de Handke ha mostrado que ya no se valora la función del escritor de alertar contra las falacias y los abusos. Aunque esto sea todavía algo tan intrínseco como ineludible para el arte literario.</p>
<p><a href="http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/02/asi-empezo-todo.jpg"  title='asi-empezo-todo.jpg'><img src='http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/02/asi-empezo-todo.jpg' alt='asi-empezo-todo.jpg' /></a></p>
<p><a href="http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/02/asi-empezo-todo.jpg"  title='asi-empezo-todo.jpg'><img src='http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/02/asi-empezo-todo.thumbnail.jpg' alt='asi-empezo-todo.jpg' /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/02/25/el-escritor-como-testigo-sospechoso-peter-handke-y-su-denuncia-de-la-guerra-mediatica-por-cecilia-dreymuller-revista-de-occidente-n%c2%ba-310/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>&#8220;Ni del ni por ni para el pueblo&#8221;,  por Pedro.</title>
		<link>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/02/22/ni-del-ni-por-ni-para-el-pueblo-por-pedro/</link>
		<comments>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/02/22/ni-del-ni-por-ni-para-el-pueblo-por-pedro/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 22 Feb 2010 09:03:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>pangosto</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Historia y vida.]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/02/22/ni-del-ni-por-ni-para-el-pueblo-por-pedro/</guid>
		<description><![CDATA[   
   La célebre y repetida máxima de Lincoln ha pasado a la historia sin llegar a estar en ella, como tantas otras frase hermosas pronunciadas por hombres que, de un modo u otro, creían en la libertad. La democracia hoy no es el gobierno del pueblo para el pueblo y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/02/images25.jpg"  title='images25.jpg'><img src='http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/files/2010/02/images25.jpg' alt='images25.jpg' /></a>   </p>
<p>   La célebre y repetida máxima de Lincoln ha pasado a la historia sin llegar a estar en ella, como tantas otras frase hermosas pronunciadas por hombres que, de un modo u otro, creían en la libertad. La democracia hoy no es el gobierno del pueblo para el pueblo y por el pueblo, sino todo lo contrario, es el dominio de una casta oligárquica, en la que se entremezclan banqueros, grandes empresarios, especuladores financieros, intermediarios y políticos sin escrúpulos, sobre una ciudadanía apática, indolente y egoísta que no es consciente de su poder, de los riesgos que corre por su abulia, ni siquiera de que le han sido robadas muchas de las libertades arrancadas a los poderosos contra su voluntad, libertades que tenía la obligación de transmitir aumentadas a las siguientes generaciones.<br />
Partiendo de la revolución francesa, son muchos los acontecimientos que a lo largo del proceso histórico hicieron pensar que nos acercábamos a algo parecido a la democracia. Las primeras revoluciones liberales, las revoluciones democráticas del siglo XIX, la Tercera República francesa con su programa educativo y sus leyes laicistas, la Revolución rusa, sin la que no es posible comprender las conquistas políticas, económicas y sociales de los trabajadores de “Occidente” ni su posterior degradación tras la caída del famoso muro, son destellos que iluminaron e ilusionaron a millones de ciudadanos que por primera vez en siglos vieron la posibilidad de un mundo más justo, más libre, más educado y más igualitario. Esas luminarias de épocas pasadas, esos sueños que parecían tocarse con las manos, se fueron desvaneciendo conforme el componente utópico que debe acompañar a cada sociedad según su tiempo, mutó en individualismo debido al incremento del bienestar material de las clases medias, conforme la participación activa de los ciudadanos declinó pensando que bastante tenían con sus sueños personales, privatizando, de ese modo, la cosa pública que pasó a ser gestionada casi en exclusividad por personas con vagas referencias ideológicas y muchos intereses personales y corporativos.<br />
El pueblo, concepto difuso en la actualidad, tenía, y tiene la obligación de participar en la vida pública, pero no sólo a participar sino a cambiar el marco legal en el que ésta se desarrolla. Durante décadas y décadas de las dos pasadas centurias, nuestros padres, abuelos y bisabuelos, se jugaron la vida para mejorar la sociedad en que vivían, para acabar con la explotación, para poner los cimientos de un mundo mejor. Ellos hicieron lo que tenían que hacer, pero apenas hoy se  sabe qué pasó con los catedráticos de la Institución Libre de Enseñanza expulsados de la Universidad española por defender la libertad y el progreso de todos, ni que fue el “Affaire Dreyfus o el “Yo acuso” de Zola, verdadero cañonazo en el corazón del pueblo europeo que, además, supuso la implicación directa de miles de intelectuales, burgueses y obreros de todo el mundo en los asuntos públicos que a todos concernían. Se desconoce quienes fueron Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, por qué lucharon y por qué los asesinaron; quien fue Jules Guesde, por qué mataron a Jean Jaures cuando lideraba a la izquierda francesa y predicaba contra la primera guerra mundial y el colonialismo; por no saber, pese a lo que nos atañe y a los muchos libros escritos, no sabemos siquiera que lo único que pretendía la II República española era acabar con los privilegios de siglos, dar educación al pueblo, disminuir a su mínima expresión los poderes medievales de la iglesia, el ejército y la oligarquía tradicional y crear un Estado social de Derecho al más puro estilo burgués. Nada más, y nada menos.<br />
  España es caso aparte porque fue sometida a una de las peores y más sangrientas dictaduras que ha sufrido país alguno de Europa y aunque muchos no lo quieran ver, aquellos malditos cuarenta años siguen marcando buena parte de nuestro devenir político, económico y cultural: Muchos de los actuales políticos son hijos de prebostes del franquismo, por tanto incapaces de condenar al régimen en que se alimentaron, de comprender que es la vocación de servicio público y mucho menos saber que es tener una ética personal y pública irreprochable, anteponiendo siempre y en cada momento el medro y el interés personal al de la colectividad; el modelo económico español sigue teniendo la impronta de aquellos años y muchos de los actuales dueños del dinero forjaron entonces sus vergonzosas fortunas acrecentadas al calor de la democracia neoconservadora; no existe, hay raras excepciones, prensa de izquierdas y las televisiones privadas, verdaderas educadoras de nuestros hijos, pertenecen a corporaciones económicas de ultraderecha españolas o extranjeras; la retrógrada, terrenal y paleta iglesia católica, que muchos dicen muerta porque ha perdido clientela directa, sigue inmiscuyéndose en la cosa pública con el mayor descaro, demostrando a cada paso que su reino es de este mundo y sus intereses tienen mucho que ver con los de aquellos que manejan los dineros, no cortándose un pelo en recibir miles de millones de euros de las distintas comunidades autónomas para pervertir a los niños cuyos padres han abdicado de la civilidad y la civilización. La tarea que hay por delante es ingente y difícil, nuestra herencia es pesada y brutal, pero, y en Europa, ¿qué pasa en la Vieja Europa?<br />
Lo primero que tendríamos que valorar es hasta que punto los ciudadanos europeos, incluidos los del sur de los Pirineos, valoran la democracia o saben de lo que están hablando cuando apelan a ella. Después de oír a tiburones financieros, políticos reaccionarios, curas, empresarios y militares de alta graduación o sin ella hablar de democracia con la boca llena, hay algo que falla, pues, por esencia, a ninguno de ellos conviene ese sistema político que consiste en que todos se  sometan sin rechistar al poder del pueblo, a la soberanía popular para lograr una sociedad progresivamente más justa, incluido el poder real que no es otro que el detentado por quienes tienen y manejan el dinero. En las últimas décadas hemos asistido a un proceso de despolitización de la sociedad que ha permitido que el término democracia haya ido perdiendo contenidos hasta llegar a ser lo contrario que indica etimológicamente. Al pueblo se le permite votar periódicamente, manifestarse ordenadamente y con previo aviso, reclamar sin derecho a contestación, oír a los tertulianos de aquí y de allí y, sobre todo, pagar, pagar por comprar lo que no necesita, por servicios que no le dan, pagar la guerra, pagar las estafas planetarias, pagar los sueldos millonarios de la oligarquía que le roba, pagar las crisis que provocan los descabezados malnacidos que manejan a su antojo la única libertad intocable y verdadera: La del movimiento del dinero. Al pueblo –hay que reconocer que lo han hecho bien- le han matado la utopía y un pueblo sin utopía deja de serlo para pasar a convertirse en aliado de sus enemigos. Sólo de ese modo, podemos comprender que Italia, el país que parió a Leonardo, Palladio, Pico Della Mirandola, Galileo, Gramsci, Sciacia, Visconti o Dario Fo  tenga como primer dirigente a un cateto millonario que en un mundo civilizado no habría pasado de cabo segundo de Carabineros; que la Francia de la revolución, de Voltaire, Pascal, Rousseau o Renán este presidida por un arribista palurdo que habría sido un estupendo jefe de la sección de calcetines y gayumbos en las galerías Lafayette; que el Reino Unido, dónde vivieron Marx y Engels, Lawrence Sterne, Robert Stevenson o Pinter, sea la cueva de Alí Babá en la que se esconden los paraísos fiscales; que Holanda y Dinamarca, paradigmas otrora de la libertad, lo sean ahora del racismo; que la mayoría de los países del Este estén ahora gobernados por políticos esperpénticos, en fin, que la clase política europea se haya convertido en una casta hermética, cerrada, ajena a los intereses del pueblo; que el pueblo europeo, se haya transformado en una masa apolítica que no sabe ni dónde está su propio norte.<br />
Pero de todo esto, habló hace ya mucho tiempo uno de lo más grandes genios de la literatura mundial del siglo XX, el hoy casi proscrito Bertolt Brecht: &#8220;El peor analfabeto –escribió Brecht- es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio de los frijoles, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales&#8221;. No hay democracia cuando quienes tienen el deber de involucrarse activamente en ella declinan su responsabilidad y presumen de su analfabetismo, dejando el camino libre a logreros, trepas y desaprensivos, permitiendo, de ese modo, que la democracia se convierta en el gobierno de las grandes corporaciones, por las grandes corporaciones y para las grandes corporaciones.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blog.levante-emv.com/angostohojaslibres/2010/02/22/ni-del-ni-por-ni-para-el-pueblo-por-pedro/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
	</channel>
</rss>
