Africa.


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A la alegría de oír que se suspendía el rally
París-Dakar ha seguido mi sorpresa de escuchar que
pretenden llevarlo a Latinoamérica. Es decir, al
tercer mundo, que siga en el tercer mundo.
El París-Dakar, como todos los rallies, son una
agresión al paisaje y una forma inútil de demostrar lo
rápidos que son ciertos vehículos a la hora de meterse
por determinados terrenos. Aparte de que contaminan y
dejan plásticos y otras basuras, resulta infantil
creer que el París-Dakar es una fuente de ingresos
para países como Mauritania, cuando lo que dejan es
una pequeña limosna que no soluciona problemas. Y no
quiero pensar en que lo que llevan es ropa usada,
cuando en esos países tenían una cultura textil que va
desapareciendo con los trapos que desecha Occidente.
Los ecologistas advirtieron de que circular con un
todo-terreno por espacios verdes es un atropello
contra la naturaleza. Porque las ruedas destruyen
vegetación, atropellan animales y personas y, en el
caso del desierto, donde también existe vida, es una
demostración más de poderío de ricos frente a pobres.
La procesión de camiones, furgonetas, motos y jeeps
que acompaña al rally o rallye podía quedarse en casa
y ya veríamos cómo los habitantes a los que les tocase
sufrirlo protestarían e impedirían que se celebrase.
Que se vayan a Marte a correr. Me quedo con la vuelta ciclista.

INTRO
No debe de sorprender el título, escrito así premeditadamente, con mucho dolo y fervorosa alevosía. Si ha habido un continente, cultura y raza defenestrados a posta por la Historia, siempre tan pro europea y caucásica, ese es el caso africano. En la vida ordinaria y común se le suele adjuntar normalmente el calificativo “africano†siempre en tono despectivo, a cualquier chapuza que uno halle.â€Â¡Â¡Este Gobierno de la Junta es por completo africano!! , ¡¡esto es un régimen bananero!!â€,asociando el adjetivo último a la palmera, que da el fruto del banano, muy común en toda Ãfrica. El lenguaje, sutilísima arma del Poder, también en este caso jugando en contra del más débil. Pero siguiendo la lógica de mi particular teoría por la que cualquier Imperio que haya brillado en el pasado, deja siempre un legado de su esplendor para la posteridad, empecé a buscar esas ascuas culturales del remoto apogeo africano. Empecemos con el recital primer-mundista (cultural y genético) del Continente Negro:
1) Deportes
Nadie duda de la superioridad física del africano. Da igual de que deporte se trate. Allí siempre habrá etíopes, guineanos y demás países mimados por el FMI. Pero no sólo se trata de capacidad física. También hablo de la superioridad incluso en la maña, donde la inteligencia e intuición son claves en la consecución de los fines en cualquier deporte. Michael Jordan, Magic Johnson, Jabbar, Doctor Julius eran auténticos dioses de la canasta. La Mass-Media gringa, curiosamente, cuando hablaba de ellos, siempre omitía el ingrediente africano.
Ronaldinho “o Gauchoâ€, Romario “o Baixinhoâ€, Rivaldo, Eusebio†a Pérola Pretaâ€, el sueco Larsson, Mané Garrincha†o Rei do Reis†(un auténtico gitano): todos ellos representan a la Ãfrica primer-mundista en el deporte rey, el fútbol, que se quiera o no,â€fala portugués†(otro detalle que también se suele ocultar).
Los mejores equipos de la Historia tanto de baloncesto como de fútbol, están compuestos por afro-americanos: el dream-team de Barcelona (1992) y el Brasil de fútbol de Suecia (1958). Éste úlitmo formado por Pelé, Garrincha, Didí, Babá: auténtica Ãfrica negra, puro yuyu de choza austera y selva frondosa. Cuando les veo jugar en viejos videos, impresionado y hasta extasiado, contemplo de qué son capaces esos magníficos y talentosos atletas de color de ébano, capaces de las más endiabladas birguerías posibles.
2) Música
Pa’qué hablar. Observemos las últimas tendencias musicales de éxito en Occidente durante el siglo XX. Los ritmos latinos (denominados por los desorientados gurús musicales anglo-sajones como†salsaâ€), la bossa-nova, rap, samba, cumbia y ballenato, reguetón, bolero, bachata, disco, soul, jip-jop, la morna cabo-verdiana, funk, jazz.
Todo, tutti, bebe en la bendita fuente de la cultura africana. Con más mérito aún porque son el fruto del esfuerzo secular de los esclavos africanos por conservar su cultura contra el entorno más hostil de la Historia: cruceros menguelenianos, hambres perrunas, explotación inhumana, tortura física y sicológica, analfabetismo o la humillación interior por su propia tez y rasgos. No acabaríamos la cantidad de sufrimientos y derivados contra la que tuvieron que luchar para reivindicarse como pueblo. Y todas esas músicas sin excepción alguna están impregnadas de una de las características más atrayentes e intensas de la cultura africana: la sensualidad. Pero además: ¿dónde dejamos la alegría de su música?, ¿su dulzura?, ¿y su fuerza, garra y agilidad? .
3) Arte
Para zanjar este otro aspecto de la superioridad africana, sólo decir que el artista occidental por antonomasia del siglo XX, el franco-español Picasso no se puede entender sin la aportación de las máscaras africanas a sus pinturas de madurez. Es más, cuando el malagueño pegó el salto es a partir de dicho trato con las máscaras en su arte. Uno a veces se encuentra a los negritos ambulantes por mercadillos o playas y le dejan a uno como hipnotizado por las expresiones tan curiosas, hieráticas, pintorescas y muchas veces hasta graciosas de algunas máscaras que portan en sus bolsones. La esbeltez, exotismo y originalidad de sus tallas también abruman. Recién se están descubriendo cuadros contemporáneos africanos y sorprenden al rollizo y arrogante Occidente por la alegría, color, exotismo y hasta compromiso de esos nuevos artistas del Continente Negro.¡¡Y los occidentales aún se sorprenden!! , ¡¡ qué brutos !!. El cómic insólitamente también lo practican y tres cuartos de lo mismo.
4) Belleza
Este aspecto es uno de los grandes tabúes occidentales, aunque ampliamente comentados por lo bajini y reconocidos por cualquier habitante del planeta Tierra. Obviamente no voy a hacer aquí una apología del varón africano, pero que admiro el vigor y esbeltez de sus bodis, no me importa reconocerlo. Más: si se rondaba a una donna, no hacía la menor gracia que hubiera también un mandingo revoloteando alrededor como un moscardón renegrío. Es que se tenía todas las de perder.
La bella mujer africana, que me disculpen las demás, no es que te guste o te agrade, es que literalmente se te caen las pelotas al suelo. Como me dijo mi amigo puteao por la Cosca Napolitana, Robi Saviano:â€la donna africana é molto bellaâ€, en referencia a la cantidad de prostitutas de color de ébano que se buscaban la vida por Napoli. Y la gracia de los rostros de las negritas: que se quiten las demás. Un conocido mío, en uno de esos comentarios tan horteras que los tíos asquerosos salemos hacer, me contó que, de las judías, las más bellas son las negras etíopes, tipo Imán o Sade. Y todo este reconocimiento de la belleza africana hay que enmarcarlo siempre dentro de un entorno de miseria, hambre, penurias, desnutrición.
Comentarios al respecto en mi familia:
“Antonio Machín se casó con un amiga mía, de Sevilla. El tío tenía un tipaso, ahora la cara, un monoâ€-comentaba así mi madre de forma tajante. Boquiabierto.
“Los negros, a partir de 12 de la noche, ya no usan el cerebroâ€-soltó mi padre antes de soltar una sonora y enorme carcajá, que le obligó a echarse para atrás en su querido sofá…….mi padre.
5) Voces
Sus voces no es que sean mejores o peores que las del resto de mortales, es que resultan, simplemente especiales. Hagamos un recorrido por diversos artistas en diferentes géneros musicales:
James Brown (funk-soul), Andy Montañez (son cubano), Nana Caymmi (bossa nova), Ray Charles (soul), Ed Motta (soul brasileño), Anita Baker (soul-pop), Alcione (samba), Aretha Franklin (soul), Jorge Ben (funk-samba), Solomon Burke (soul), Yossuour N’dour (rock africano), Martinho Da Vila (samba), La Lupe (bugalú, bolero), Seu Jorge (samba-pop), Pablo Milanés (nueva trova cubana), el grupo Chic (disco), Marvin Gaye (soul), Marcelo D2 (rap brasileño), Barry White (soul), Cesarea Évora (morna).
Me dejaré fuera de la lista a muchos pero da igual: en cualquier género de cultura o país, la música negra lo absorbe y se impone con sus voces desgarradas, rotas, potentes y cálidas que te llegan hasta dentro.
6) Bailes y danzas
Yo no sé cómo se las arreglan pero es que siempre donde hay negro, se crean bailes muy imaginativos además. Comencemos: samba, salsa, reguetón, disco, braik dance, lambada, rock’n’roll. ¡Y cómo se mueven los colegas! , ¡ parecen de plástico!.

7) Músicos y Compositores
¿Y la precisión de los músicos de color de ébano? .Son simplemente virtuosos, máquinas precisas que funcionan como auténtica relojería suiza. Bebo y Chucho Valdés (piano), Néstor Torres o Richard Egües (flauta picolo), B.B.King (guitarra), Tito Puente (timbales), Paquito D’Ribera (saxo), Cachao (contrabajo), Mory Kante ( kora).

¿Compositores? .Todo el impagable cancionero cubano, brasilero y casi el norte-americano está compuesto por músicos de raza negra o negroide.¡Y que dulzura de música! . ¿Esclavos? ,¡¡¡PRÃNCIPES!!, sólo a gente en un estado espiritual superior se le pueden ocurrir maravillas tales como “What’s going on?†(M.Gaye), “La gloria eres tú†(Méndez), “A flor e o espinho†(Cavaquinho), “I can’t stop lovin’you†(Ray Charles) o “Voce abussou†(Antonio Carlos).
Sin olvidar las canciones parranderas tan ágiles, precisas, alegres y vigorosas como “Mess around†(Ray Charles), “Me voy pa’la Habana-El vaquero†(Alquimia), Yeke Yeke (Mory Kante) o “Get offa that thing†(James Brown).
Lo reconozco: sin esas canciones mi calidad de vida hubiera sido infinitamente inferior.
8) Actores
Me parecería una injusticia que quedasen fuera de este humilde homenaje al talento negro una enorme cantidad de talentosos y no muy reconocidos actores negros:
Samuel L. Jackson (Pulp Fiction), Delroy Lindo (Malcom X), J. Foxx (Colateral), Wesley Snipes (Jungle fever), Luis Guzmán (“Pachanga†en Carlito’s Way), Don Cheadle (El diablo vestido de azul) y mi admirado por camaleónico Giancarlo Espósito (Bob Roberts, Do the right thing o Mo’better blues).
Puros superdotados en el arte de la actuación, salíos prácticamente de la correosa calle.
COLOFÓN
Actualmente se puede observar que todos los hombres de oro de color negro se cuelan en el bienestar occidental, con las únicas armas que les legó de herencia su madre patria, Mamá Ãfrica: la cultura/arte y los genes.
(Esto también sucede, pero en otro ámbito, en la Liga Argentina o Brasilera de fútbol)
En unas pocas frases:
más allá de donde el Poder pueda poner sus garras, allí donde la procedencia, el color de piel o el poder adquisitivo son meros conceptos trasnochados, en los actos más sencillos pero los más deliciosos que uno pueda experimentar en la vida como la música, baile, sexo o el arte, cuando el barro se desmorona descubriéndonos a todos tal como somos, esos humillados y castigados negros africanos reinan como los auténticos faraones que son. Sofisticación, espiritualidad, sensualidad, dulzura, fuerza y alegría a raudales.
Así que, digan lo que digan, Ãfrica, una maravilla primer-mundista. Y este mundo me lo han contado (y me lo he encontrado) patas arriba.
(Todo el artículo ha sido escrito escuchando música negra sur- y norte-americana)